Por estas fechas, hace 14 años, dejé de drogarme.
Escribirlo no busca ni pretende más nada que recordarlo, no olvidar los amargos tragos.
No vivo, lo saben quienes me conocen, regodéandome en el estiércol de mis miserables días de adicción a la cocaína, pero no quiero olvidar nunca, para evitar re caer alguna vez.
Gracias, siempre, a mi familia, que me apoyó y me apoya incondicional.
Gracias a Ximena, que es luz, balance, guía y contrapeso de mis debilidades.
Y gracias a San Leonardo Stemberg, creador de una técnica de entrenamiento mental, "Contranalisis", que obró el milagro.
Han pasado 14 años y me siento tan bien, tan pleno, y tan agradecido de la vida que tengo.
Se les quiere, por eso les comparto esto, tan mío.
Relatos breves (a veces)de alguien que, confiesa, también ha vivido, ha muerto y ha vuelto a nacer en múltiples ocasiones. Un Fénix que resurge constantemente de sus cenizas.
martes, 10 de noviembre de 2015
jueves, 15 de octubre de 2015
Emprendedores: The Pitch y Switch 2015 te esperan!!
Ante la creciente generación de mentes innovadoras ansiosas por transformar la sociedad, Startup México, en colaboración con NOVAERA y el Gobierno del Estado de Guanajuato, presentan SWITCH: el primer festival de Aceleración Internacional para Startups de alto impacto en Latinoamérica.
SWITCH 2015 sucederá el 1, 2 y 3 de diciembre de 2015 en San Miguel de Allende, Guanajuato, y reunirá lo más relevante del Ecosistema emprendedor. 2,500 asistentes presenciales (y 70 mil virtuales), empresarios, startups, fondos de inversión y estudiantes, harán que México simbolice la arteria de un sistema global emprendedor.
Steve Cadigan: otrora vicepresidente de talento en LinkedIn, la red social
más importante para la búsqueda de trabajo, y fundador de Cadigan
Talent Ventures.
más importante para la búsqueda de trabajo, y fundador de Cadigan
Talent Ventures.
• Jorge Vergara: fundador de Omnilife, dueño de las Chivas de
Guadalajara, productor de cine y emprendedor nato.
Guadalajara, productor de cine y emprendedor nato.
SWITCH 2015 tendrá más de veinte conferencias secundarias, impartidas por expertos en materias como viabilidad, innovación, tecnología, etcétera. Destacan: Javier Prieto de La Fuente, Niel Cohen, Nomara Parra, Ana Karen Ramírez, Manuel Morato, Andrés Barreto, y más.
Pero eso no es todo,
The Bridge: es una competición de pitching, en español, donde el ganador recibirá el apoyo de un programa softlanding y ganará 60 mil dólares (30 mil en efecto y 30 mil en especie) para establecerse en Startup México (SUM) durante 2016. Dirigido a empresas/proyectos latinoamericanos. Cupo máximo: 70 participantes.
The Pitch: MTV Agentes de Cambio y SWITCH presentan el primer reality show televisivo sobre emprendedurismo en América Latina.
The Start:es un concurso de pitching enfocado a empresas/proyectos menores a dos años de fundados. Habrá un premio de 150,000 pesos al primer lugar. Cupo máximo: 200 participantes.
The Change: El competidor planeará la campaña digital para SWITCH 2016. El primer lugar será premiado con 100,000 pesos (mxn) y aplicará su campaña en la próxima edición de SWITCH. No hay límite de participantes.
Hackathon: ¡54 horas! El aspirante formará equipo con 3 o 4 personas para desarrollar el objetivo planteado del Hackathon. Los fundamentos del certamen se presentarán el mismo día del evento. Habrá un premio de 50,000 pesos (mxn). Cupo limitado a 40 personas.
Para The Pitch, el participante registrado en www.switch2015.com deberá exponer un elevator pitch ante un jurado conformado por distintas organizaciones especializadas en temas de innovación, aceleración y emprendedurismo.
Los siete concursantes más destacados ganarán un lugar en el programa de televisión, a grabarse en México durante el 2016. Asimismo, el primer lugar gozará de un premio mayor.
El festival contará con otros eventos:
FuckUp Nights: Aquí se comparten historias de fracaso para evitar la
repetición de los mismos errores.
repetición de los mismos errores.
Business Simulator: Simulador de negocios enfocado a nuevas
empresas y propuestas.
empresas y propuestas.
Startup Drinks: Networking y cervezas. Reunión de ideas y copas.
#SWITCH2015 será el puente de aceleración que descubrirá la siguiente generación de hacedores y emprendedores en el mundo. ¡INSCRÍBETE, PARTICIPA Y GANA!
Para más información: www.switch2015.com
lunes, 12 de octubre de 2015
El médico, explicando mi ronquera...
Tengo un
pólipo, sí.
Pero,
sobre todo, tengo muchos años.
Porque,
doctores, tengan tantita madre; cuando uno los visita no es por gusto, no.
Entonces, no salgan con la mamada de "a su edad..." tal cosa porque,
le juro, estoy a dos de aventarme del segundo piso del periférico... Lástima
que no auto tengo, y no puedo subir al segundo piso...
Nada,
pues. Tengo muchos años y malos hábitos para regalar.
Antes de operar
el pólipo y extirparlo, la doctora de nombre extraño me recomendó y recetó
medicamentos para LA GASTRITIS que, cabe decir, NI SABÍA QUE TENÍA!!!
Porque,
lo mío, lo mío era comer picante como si no hubiera un mañana; hacer una sola
comida al día y desayunar coca-cola zero, cigarro y café...
Pues
acaban de cortarme de tajo todos mis malos hábitos y además del medicamento,
acaban de prohibirme DETERMINANTEMENTE, los irritantes... No, no me refiero a
muchos de ustedes; me refiero a los irritantes como el Chile, los
refrescos, el cigarro y mis interminables frituras y tacos callejeros.
Y del
alcohol ni hablamos. Nada de juntarme con los Tempranitos, esa cofradía que
cada de vez en vez le rinde homenaje al dios Baco.
Antes no
me dijo que me prohóibe el consumo de mujeres, aunque irritantes, algunas, ya
no sé…
Oh, Dios,
mejor llévame ya...
Y solo
para despedirme de mi insana existencia, me refinaré 6 de suadero con
haaaaaaaaarta salsa roja.
Amiguitos,
esto, así, no es vida.
Si estoy
triste, si es mi llanto
viernes, 25 de septiembre de 2015
¿Un premio? ¿YO?
El lunes
28 recibiré un premio.
Y por más extraño que parezca:
Será un premio al amor.
Un premio a la pasión.
Un premio a la entrega...
Un premio al texto servidor que soy, que he sido, durante casi 29 años.
Un premio por este amor por el texto y la tecla.
Un premio por divertirme tantos y tantos años, con la misma gente, con la que se ha ido, con la que ha llegado; con la que siempre se queda, aquí en mis afectos.
Quisiera decir tanto, y apenas pongo un dedo en el teclado, me vienen de golpe todas las historias que he guardado: mi anhelo de ser periodista, mi llegada a este mundo en el que, apenas puse un pie en la redacción de El Heraldo de México, me enamoré de este oficio que ya amaba... y de las miles de aventuras que han ocurrido en estos casi 29 años de dedicarme de manera paralela al periodismo y al sano ejercicio del RP, desde aquellos años en que fui jefe de prensa de Salma Hayek, de Daniela Romo, de Mijares, de Televisa...
No acabaría nunca de contar tantas historias.
Sólo sé que vivo enamorado de mi trabajo, de mi oficio. Tanto, que le dedico mis días, mis horas, de lunes a domingo, desde hace mucho, muchos años. Así, tan dichoso me hace mi oficio de texto servidor.
Gracias a Mony Valencia que me propuso ante los directivos de la Global Quality Foundation, para entregar este reconocimiento que, esta noche, compartiré con dos personas que quiero, que admiro y respeto profundamente, como los son Carlos E. Chavez y Jesús Cisneros (a quienes no puedo etiquetar en este post; demet!).
Gracias, gracias, gracias, gracias a todos los que de una u otra manera han formado parte de este andar.
Especialmente a ti, Ximena, a quien dedicaré, como he dedicado siempre, este reconocimiento a mi trayectoria.
Sean felices, ternurines de luz sin foco.
Y por más extraño que parezca:
Será un premio al amor.
Un premio a la pasión.
Un premio a la entrega...
Un premio al texto servidor que soy, que he sido, durante casi 29 años.
Un premio por este amor por el texto y la tecla.
Un premio por divertirme tantos y tantos años, con la misma gente, con la que se ha ido, con la que ha llegado; con la que siempre se queda, aquí en mis afectos.
Quisiera decir tanto, y apenas pongo un dedo en el teclado, me vienen de golpe todas las historias que he guardado: mi anhelo de ser periodista, mi llegada a este mundo en el que, apenas puse un pie en la redacción de El Heraldo de México, me enamoré de este oficio que ya amaba... y de las miles de aventuras que han ocurrido en estos casi 29 años de dedicarme de manera paralela al periodismo y al sano ejercicio del RP, desde aquellos años en que fui jefe de prensa de Salma Hayek, de Daniela Romo, de Mijares, de Televisa...
No acabaría nunca de contar tantas historias.
Sólo sé que vivo enamorado de mi trabajo, de mi oficio. Tanto, que le dedico mis días, mis horas, de lunes a domingo, desde hace mucho, muchos años. Así, tan dichoso me hace mi oficio de texto servidor.
Gracias a Mony Valencia que me propuso ante los directivos de la Global Quality Foundation, para entregar este reconocimiento que, esta noche, compartiré con dos personas que quiero, que admiro y respeto profundamente, como los son Carlos E. Chavez y Jesús Cisneros (a quienes no puedo etiquetar en este post; demet!).
Gracias, gracias, gracias, gracias a todos los que de una u otra manera han formado parte de este andar.
Especialmente a ti, Ximena, a quien dedicaré, como he dedicado siempre, este reconocimiento a mi trayectoria.
Sean felices, ternurines de luz sin foco.
Principio del formulario
jueves, 17 de septiembre de 2015
Me urge el curso: Marcel Marceau para principiantes
Hoy me darán fecha de operación para quitarme el pólipo de la cuerda vocal izquierda (la derecha, al parecer, está sana-sana, como colita de rana, a la otra le debo mi voz aguardientosamente sexy), y cuando eso ocurra (la operación, claro) tendré que permanecer silente, mudo, como película de Chaplin, durante OCHO DÍAS!
Ya estoy elaborando letreritos para sobrevivir decentemente en esos días.
Tengo varios, los más recurrentes:
1.- No me hagan hablar; acabo de ser operado de las cuerdas vocales.
2.- Qué la chingada! Que no puedo hablar! (porque no faltará el pendejo que me pregunte, no obstante haber leído el primer letrero: "¿Pues qué te pasó?")
3.- Bueno, que ¿no entiendes que no puedo hablar? (Por si acaso hubiera un necio que insistiera en el tema)
4.- Me da unos Camel.
5.- Me da una coca-cola zero.
6.- Deme 5 de suadero, "con todo".
7.- Un letrero en blanco para Ximena y los meseros de cualquier restaurante porque, hable uno o no, no me hacen caso nunca.
Eso resolverá mi inmediatez cotidiana.
Y para mis traslados en taxi a diferentes lugares de la ciudad, requiero urgente de tomar el curso "Marcel Marceau para principiantes", o jugar por horas enteras eso de "Adivínelo con señas".
Bueno, si eso no funcionara, recordaré todas las veces que me han pedido guardar un minuto de silencio y lo aplicaré durante los 11 mil quinientos 20 minutos que duran los 8 días.
Y ya si la suerte es enorme y aparece el amor de mi vida en esas fechas, pues no le diré "te amo", se lo demostraré a besos.
Ok, ya estoy delirando.
Luego les cuento cómo me fue en el médico esta tarde.
Ya estoy elaborando letreritos para sobrevivir decentemente en esos días.
Tengo varios, los más recurrentes:
1.- No me hagan hablar; acabo de ser operado de las cuerdas vocales.
2.- Qué la chingada! Que no puedo hablar! (porque no faltará el pendejo que me pregunte, no obstante haber leído el primer letrero: "¿Pues qué te pasó?")
3.- Bueno, que ¿no entiendes que no puedo hablar? (Por si acaso hubiera un necio que insistiera en el tema)
4.- Me da unos Camel.
5.- Me da una coca-cola zero.
6.- Deme 5 de suadero, "con todo".
7.- Un letrero en blanco para Ximena y los meseros de cualquier restaurante porque, hable uno o no, no me hacen caso nunca.
Eso resolverá mi inmediatez cotidiana.
Y para mis traslados en taxi a diferentes lugares de la ciudad, requiero urgente de tomar el curso "Marcel Marceau para principiantes", o jugar por horas enteras eso de "Adivínelo con señas".
Bueno, si eso no funcionara, recordaré todas las veces que me han pedido guardar un minuto de silencio y lo aplicaré durante los 11 mil quinientos 20 minutos que duran los 8 días.
Y ya si la suerte es enorme y aparece el amor de mi vida en esas fechas, pues no le diré "te amo", se lo demostraré a besos.
Ok, ya estoy delirando.
Luego les cuento cómo me fue en el médico esta tarde.
domingo, 6 de septiembre de 2015
Mis sueños, tan extraños...
La escena se desarrolla una mañana cualquiera, en un moderno salón de clases-auditorio-cancha de basquet.
En unos altavoces se escucha el clásico del orgullo-orgulloso y ochentero "YMCA", de Los Aldeanos.
-Mira, qué bien bailan todos, amor!!
-Sí, o sea... pues tenemos una clase semestral para esto, y ya te había contado.
-¿Cómo? Me dijiste que estaban montando una coreografía y que participabas en eso. O eso fue lo que entendí... ¿Un pinche semestre entero para aprender la coreografía de esta canción? ¿Neta?
-Pues sí, o sssssseaaaaaa -habla como si trajera una papa en la garganta-, si te dije, 'páaaaaa.
-O ssssssssssea -la imita-, pues sí me dijiste, 'já, pero te entendí que era UNA PINCHE CLASE, NO UN PUTO SEMESTRE!! O sssssssseaaaaa, ¿estoy pagando una escuela para que aprendas coreografías de estos %/&%(#"))(/ ochenteros?
-Ay, o ssssssea; sale, bye, 'pá.
-Ximena... Ximena... XIMENA!!!
Pinche sueño tan horrible y raro. Ahí me desperté. No sé qué me causaba más angustia, si pagar por algo que en mi sueño no creía que valdría la pena; si era el tema tan nefastamente emblemático de estos emblemáticos orgullosos de su orgullo ochentero, o si era la recién e incrustada papa en la boca con la que me hablaba Ximena...
Lo cierto es que no vuelvo a cenar tan pesado y menos a las 4 de la mañana.
Tengan excelente día, ternuros, orgullosos y no orgullosos del lado que mastican.
En unos altavoces se escucha el clásico del orgullo-orgulloso y ochentero "YMCA", de Los Aldeanos.
-Mira, qué bien bailan todos, amor!!
-Sí, o sea... pues tenemos una clase semestral para esto, y ya te había contado.
-¿Cómo? Me dijiste que estaban montando una coreografía y que participabas en eso. O eso fue lo que entendí... ¿Un pinche semestre entero para aprender la coreografía de esta canción? ¿Neta?
-Pues sí, o sssssseaaaaaa -habla como si trajera una papa en la garganta-, si te dije, 'páaaaaa.
-O ssssssssssea -la imita-, pues sí me dijiste, 'já, pero te entendí que era UNA PINCHE CLASE, NO UN PUTO SEMESTRE!! O sssssssseaaaaa, ¿estoy pagando una escuela para que aprendas coreografías de estos %/&%(#"))(/ ochenteros?
-Ay, o ssssssea; sale, bye, 'pá.
-Ximena... Ximena... XIMENA!!!
Pinche sueño tan horrible y raro. Ahí me desperté. No sé qué me causaba más angustia, si pagar por algo que en mi sueño no creía que valdría la pena; si era el tema tan nefastamente emblemático de estos emblemáticos orgullosos de su orgullo ochentero, o si era la recién e incrustada papa en la boca con la que me hablaba Ximena...
Lo cierto es que no vuelvo a cenar tan pesado y menos a las 4 de la mañana.
Tengan excelente día, ternuros, orgullosos y no orgullosos del lado que mastican.
domingo, 16 de agosto de 2015
Mi texto standopero...
Hola, mi nombre es Víctor Hugo y en el mundo de la farándula
me conocen como “HijodeVecino”, aunque con esta cara de cadenero de antro muchos
piensan que soy el hijo de la guayaba… y no, déjenme decirles que no, que la
guayaba no era mi mamá… era mi tía.
Mi mamá era la tostada... Sí, la incineramos.
Yo soy periodista desde hace 28 años.
Escritor, pues.
Y soy escritor porque desde chavito me encanta todo lo que tenga que ver con
el texto, me encantan las letras, las palabras, las teclas… también de la
máquina de escribir… las comas, los puntos, los acentos y, más recientemente,
me he hecho fan del asterisco.
Digamos que soy un TEXTO SERVIDOR…
Porque siempre he vendido mi texto al mejor postor.
Y como aquí se trata de subir
al escenario a desnudarse… el alma, no se apuren…
Desde muy pequeño tuve mi primer encuentro textual. Yo tenía apenas 14 años y me encontré
con la libreta de una vecinita de 16… era una libreta rosita, muy suavecita,
que olía a jabón de papaya.
Ella se llamaba Martha, ella se llamaba así, ella se llamaba
Martha, se llamaba Martha, se llamaba así.
Y tenía una máquina de escribir preciosa, menudita con unas
teclas firmes, que provocaban estar pegado a ellas todo el tiempo.
Yo creo que ahí fue donde me hice adicto al texto.
Recuerdo que todas las tardes iba a su casa y le pegábamos al
texto por horas… bueno en realidad por minutos, porque a esa edad se te escurre
la tinta muy rápido.
Pero en mi defensa les diré que a esa edad por lo menos se me
escurría 5 veces seguidas.
El primer texto por el que me pagaron fue a mis 21 años, en
el periódico El Heraldo de México… para conseguir ese trabajo tuve que pagar
derecho de piso como todos los del medio lo hacemos.
En mi caso, yo tuve que darle texto gratuito a una señora
mucho más grande que yo durante 8 meses… Ella era como una carpeta de esas
gordas, de archivo, con un agujerote en medio… de esas carpetas que se cuelgan
cuando levantan la bisagra.
Pero eso no era lo peor, lo peor fue que cuando tuve que
escribir por primera vez ahí me di cuenta que sus hojas estaban llenas de
rayas… estrías pues.
Y parecían hechas de papel picado… por la celulitis, pues.
Pero la verdad es que ella me enseñó el arte del buen texto… Ese pausado,
lento, y luego vigoroso para terminar en punto final y no dejarla en
suspensivos…
¿Qué quieren? No puedo negarlo: VIVO PENSANDO EN TEXTO TODO
EL TIEMPO.
IGUAL QUE USTEDES,
NO SE HAGAN.
Es como una deformación
profesional.
Sí, como el dentista que cuando platicas con él fuera de su
consultorio, nomás está
esperando que abras la boca para fijarse si hay algo mal; como el nutriólogo
que apenas espera la oportunidad para asestarte un “no te caería mal bajar de peso”
o como el proctólogo que nada más espera que te descuides para darte una
checadita… y qué molesto; yo no vuelvo a bañarme con uno.
Por cierto, ya me toca revisión… Qué rico… digo, qué rico se hará
ese proctólogo.
Y es que yo voy dos veces a la semana para evitar cualquier
sospecha…
Así, mis días, mis noches, mis horas transcurren pensando en
texto… Y escribiendo…
Aunque cada vez escribo menos de lo que yo quisiera porque
acabo de cumplir 50 años… y… bueno… a
los 50 la tinta escasea, escribes una (o “media”) cuartilla y te quedas
dormido, y ya no todas las libretas se te antojan para echarles un plumazo.
Y es que, a 28 años de ser un profesional del texto, creo que
estoy entrando en crisis.
Tengo un miedo terrible de que, pues a esta edad, la tinta
empiece a secarse y que la pluma apenas me dé para un buen tuit, o de perdis un
“una publicación en” facebook… y comienzo a extrañar la época en que todo el día era
texto, texto, texto… ya fuera en una bonita libreta nueva, bien formadita, de
esas de veintitantas hojas, como de taquigrafía, con su espiral firme… sus
hojas sin rayar…
Aunque admito que, cuando fue mucha la urgencia, dos o tres
veces hasta me atreví a escribir en el papel de estrasa con el que envolvían
las tortillas, y no me digan que ustedes nunca se echaron una galleta de
animalitos…
Bueno, ya vi que algunos de ustedes SIGUEN COMIENDO GALLETAS
DE ANIMALITOS…Tengo amigos que hasta se casaron con sus galletas..
Y nada, que de chavo escribes y escribes y arrojas tinta a lo
pendejo, sin pensar que ese texto quedará como testimonio de una buena
lectura… y que tus letras te recomiendan con otras lectoras…
Porque, aunque lo nieguen, las mujeres también hablan con
otras mujeres de sus relaciones textuales… “¡¡Ay, Fabiola, no sabes qué rico
escribe el hijodevecino, y qué plumota…!!”
Y a mí siempre me han recomendado bien… No por nada mi pluma
es como las que usaba Shakespeare… 15 centímetros, punta de diamante. Aunque ya
un poco obsoleta… y ya no hay tinteros de esa medida…
Extraño esa época en la que la pluma siempre estaba
dispuesta, ya fuera en libretas nuevas, de pocas hojas, con buen forro, o hasta
libretas viejas, de esas gordas en las que nadie quiere escribir y tú traías la
pluma llena y, pues, chingue a su madre… como decimos los escritores: Un textín
rapidín no se le niega a nadie.
Pero en aquel entonces tenía 20, 30…
Porque cuando cumples 50… Te vuelves selectivo. MUY
SELECTIVO!
Te inventas que vale más calidad que cantidad, y buscas,
afanoso, que el texto que te vas a aventar sorprenda, provoque suspiros,
gritos, que emocione… porque a los 50 ya dominas la técnica, te sabes los
atajos, usas hasta la doble raya del cuaderno y la cuadrícula grande, y aplicas
todos tus trucos… y, aún así, apenas puedes echarte dos textos seguidos…
Bueno, bueno. UNO, pero bien escrito. Con final feliz.
¡Caray! Qué bonitas, las épocas en que era bitextual..
O sea que podía con dos libretas al mismo tiempo…
Porque ése es el sueño de todos: imagínense dos libretas que se juntan, se
acomodan una encima de otra, que juegan con tu pluma, que entrelazan sus hojas
mientras te miran sonriendo… ¡Uff, mejor no sigo porque se me va a chorrear la
tinta frente a ustedes!
Hoy: o escribo en una o leo en otra; a mis 50 ni siquiera
puedo voltear a ver una libreta nueva porque ya me están acusando de acoso
textual… y eso duele porque… créanlo o no, durante muchos años fui considerado
un símbolo textual…
¿Ya se dieron cuenta que sí me dolió cumplir 50?
Pero cumplir 50 tiene sus ventajas. Como darte cuenta de esa
doble moral que manejamos toooooodooooooos porque, me queda claro que si hoy se
me ocurre mirar de manera lujuriosa a una mujer, no me le acabo y casi-casi
hasta voy a dar a la cárcel por acoso.
Como la semana pasada, les juro que por poco le hablan a la
patrulla cuando fui a comprar un pinche helado con mi hija, sólo porque me
ocurrió lo siguiente:
-¿Cuánto es del helado doble de la niña?
-¿De qué sabor son sus bolas?
-Mta, no sé… MIS BOLAS?
-ES USTED UN VULGAR!!
-Y usted una pendeja...
Pero, claro, ese problema me sucede porque tengo 50 años. Si
hubiera tenido 23, cuando yo estaba en mi mero mole, les juro que ella misma me
habría dicho: no te apures, yo investigo a qué saben.
Con los años, lo que antes era una gracia, hoy se convierte
en una desgracia.
Como cuando me divorcié la primera vez (ey, llevo tres
divorcios) y, bueno, estuve varios años soltero; al tiempo, mis cuates me
dijeron que entrara a las redes sociales para ligar. Yo me dije: ah, chingá,
ligar en las redes sociales? A ver… Entré a una cosa que se llama Twitter,
y…OMG, lo que encontré…Me hice “amigo” de una rubia europea,
despampanante, de esas mujeres que te hacen cometer cualquier locura… a las dos
horas de conocernos me dijo:
-Has probado el cyber sex?
-El quéeeee? Le dije
-El sexo por internet… anda, prende tu webcam, y salgamos de
esta red…
Y yo, nuevo en esto de usar la computadora, pues le dije que
lo intentaría.
Y en chinga me fui por un protector de pantalla. Ah, sí, yo
no iba a pescar un pinche virus en mi computadora por andar de caliente…
Y una vez instalado en la webcam le pregunté qué debíamos hacer, y en eso
estaba cuando ella comenzó a decirme cosas muy cachondas y, pues uno no es de
hule, y comenzamos a decirnos cositas, y ella comenzó a quitarse la ropa… y me
pidió que hiciera lo mismo… y en eso estaba, a dos de bajarme el pantalón y
dejarle saber quién mandaba, cuando los empleados del Starbucks me sacaron a
empujones del lugar…
Pero, bueno, como Pablo Neruda, diré:
“Confieso que he vivido”, y que en estos 50 años he escrito
en infinidad de libretas, de hojas sueltas, servilletas, pañuelos; cuadernos
nacionales y de importación, y Que hoy estoy donde quiero estar, aquí, ante ustedes, trémulo
y ebrio de gozo y trementina, intentando reírme de mi mismo.
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