Ayer organicé un desayuno de prensa para Lisi Esnaurrizar, exitosa mujer, escritora, standopera y no creerán lo que ocurrió.
Siempre he creído que en una reunión de este tipo, el periodista tiene un mejor acercamiento con el artista porque transcurren dos horas (a veces más) de una charla amena, enriquecedora y que, más allá de la nota, hay un conocimiento mutuo de ambas entidades... En fin.
El asunto es que, estábamos en el café, ya por terminar el evento, cuando de una mesa lejana se levanta un señor, se acerca a mi y...
-Hola, ¿te acuerdas de mi?
-Mmmmmm, sí, te he visto en alguna ocasión, pero no me sé tu nombre; es decir, no te conozco.
-Soy Fulano de Tal, y trabajo en el blog "Rayos y centellas de la Galaxia muy, muy, muy lejana, cerca de la constelación de acuario".
-Mmmmmm.... oqueeeeeei... Y?
-Nada, que ya tenemos que irnos; somos tres personas, pero ya desayunamos en la otra mesa.
-Ah, pues buen provecho.
-No, no, es que pues venimos al desayuno de prensa, pero no quisimos interrumpir, pero ya tenemos que irnos...
-Es que... yo no los invité a ustedes; sé perfectamente a quiénes invité y, perdón, pero ¿son tres personas de un blog?
Bueno, engendré en "Flash" y acudí con la mesera para explicarle que esa mesa, justo esos tres, no eran mis invitados.
Y como en las películas donde el personaje se mueve en cámara lenta, la mesera y el capitán del restaurante alzaron sus bracitos al grito de "noooooooooo!" cuando aquellos tres, emprendieron las graciosa y veloz (muy veloz) huída.
Cuando hicieron la cuenta del desayuno DE TRES PERSONAS me fui de nalgas (bueno, no, ni tengo, pero me fui): 814 pesos!!!
No me sé sus nombres, pero si los vuelvo a ver (porque son de estos caza-eventos), les tomaré fotos y las publicaré para que no los dejen entrar a sus conferencias.
Tan, tarán, tan-tan!
Relatos breves (a veces)de alguien que, confiesa, también ha vivido, ha muerto y ha vuelto a nacer en múltiples ocasiones. Un Fénix que resurge constantemente de sus cenizas.
miércoles, 3 de junio de 2015
lunes, 27 de abril de 2015
Toda consulta causa honorarios...
-Bueno, ¿Víctor Hugo?
-Hola; soy yo.
-Me dijeron que eres muy bueno en eso de hacer Erre Pé con cantantes y actores?
-Gracias; sí, lo soy.
-Yo soy médico, y tengo un hijo que acaba de grabar su primer disco, y andamos buscando quién nos ayude en hacer prensa, radio y TV.
-Encantado, y agradezco que me busquen. Dame un mail y te mando una propuesta de trabajo.
-Pero yo quisiera invitarte a comer o desayunar para que me platiques cómo trabajas.
-Claro, cuando quieras; sólo te aclaro que te cobraré la comida o el desayuno.
-¿Cómo? Yo te invito, yo pago, pues.
-Sí, sí, eso me queda claro. Pero yo te cobro la consulta, pues; aparte de que pagues la comida, me refiero.
-No entiendo...
-Es simple: eres médico, ¿cierto? Si yo voy contigo porque me duele la panza, pues me cobras la consulta, y ya determino yo si me atiendo contigo o no. Más simple: si vas con un abogado, te cobra la consulta; si vas con el mecánico, te cobra la consulta, arregles o no tu automóvil con él. Y, la ventaja, es que si me contratas, pues te descuento lo de la consulta.
-Y, ¿cuánto es de consulta contigo?
-Mil pesos, la hora. Por eso te digo que te mando un mail, y sobre el mail podemos ir trabajando.
-No, pues me parece un abuso de tu parte.
-Lo mismo pienso, si me haces salir de mi oficina, trasladarme, que te suelte la sopa de cómo se hace este trabajo en el caso de cantantes que apenas van a sacar su primer disco, y yo tenga que invertirle dos horas para ver si a la mera hora decides contratarme.
-Pi, pi, pi, pi, pi...
Sí, colgó. Ni siquiera dijo gracias ni adiós.
Y me pregunto: ¿por qué demonios creen que con una comida o un desayuno pueden pagar mi tiempo y mi experiencia?
-Hola; soy yo.
-Me dijeron que eres muy bueno en eso de hacer Erre Pé con cantantes y actores?
-Gracias; sí, lo soy.
-Yo soy médico, y tengo un hijo que acaba de grabar su primer disco, y andamos buscando quién nos ayude en hacer prensa, radio y TV.
-Encantado, y agradezco que me busquen. Dame un mail y te mando una propuesta de trabajo.
-Pero yo quisiera invitarte a comer o desayunar para que me platiques cómo trabajas.
-Claro, cuando quieras; sólo te aclaro que te cobraré la comida o el desayuno.
-¿Cómo? Yo te invito, yo pago, pues.
-Sí, sí, eso me queda claro. Pero yo te cobro la consulta, pues; aparte de que pagues la comida, me refiero.
-No entiendo...
-Es simple: eres médico, ¿cierto? Si yo voy contigo porque me duele la panza, pues me cobras la consulta, y ya determino yo si me atiendo contigo o no. Más simple: si vas con un abogado, te cobra la consulta; si vas con el mecánico, te cobra la consulta, arregles o no tu automóvil con él. Y, la ventaja, es que si me contratas, pues te descuento lo de la consulta.
-Y, ¿cuánto es de consulta contigo?
-Mil pesos, la hora. Por eso te digo que te mando un mail, y sobre el mail podemos ir trabajando.
-No, pues me parece un abuso de tu parte.
-Lo mismo pienso, si me haces salir de mi oficina, trasladarme, que te suelte la sopa de cómo se hace este trabajo en el caso de cantantes que apenas van a sacar su primer disco, y yo tenga que invertirle dos horas para ver si a la mera hora decides contratarme.
-Pi, pi, pi, pi, pi...
Sí, colgó. Ni siquiera dijo gracias ni adiós.
Y me pregunto: ¿por qué demonios creen que con una comida o un desayuno pueden pagar mi tiempo y mi experiencia?
martes, 7 de abril de 2015
Los 10 mandamientos del RP, según Hijodevecino
1.- Amarás al proyecto por sobre todas las cosas.
2.- No dirás el nombre del cliente en vano
3.- Santificarás las fiestas (del cliente).
4.- Honrarás a tu cliente y a tu agencia.
5.- No matarás (por una publicación, a menos que sea estrictamente necesario).
6.- No cometerás actos impuros (a menos que el cliente lo pida y la paga y la publicación lo justifique).
7.- No robarás (a menos que la competencia tenga una excelente y mejor idea que la tuya).
8.- No dirás falso testimonio ni mentirás (a menos que te den la portada de la revista).
9.- No consentirás pensamientos ni deseos impuros (con la excepción de que estás tratando de convencer al medio de que, la tuya, sea la nota principal).
10.- No codiciarás los bienes ajenos (pero se vale que el cliente te haga un excelente regalo por tu desempeño).
Del "Muy nuevo testamento de HijodevecinoRP".
2.- No dirás el nombre del cliente en vano
3.- Santificarás las fiestas (del cliente).
4.- Honrarás a tu cliente y a tu agencia.
5.- No matarás (por una publicación, a menos que sea estrictamente necesario).
6.- No cometerás actos impuros (a menos que el cliente lo pida y la paga y la publicación lo justifique).
7.- No robarás (a menos que la competencia tenga una excelente y mejor idea que la tuya).
8.- No dirás falso testimonio ni mentirás (a menos que te den la portada de la revista).
9.- No consentirás pensamientos ni deseos impuros (con la excepción de que estás tratando de convencer al medio de que, la tuya, sea la nota principal).
10.- No codiciarás los bienes ajenos (pero se vale que el cliente te haga un excelente regalo por tu desempeño).
Del "Muy nuevo testamento de HijodevecinoRP".
sábado, 4 de abril de 2015
Ximena y sus favoritos (o cómo reprobar un simple test).
Ahora resulta...
Ximena me hizo un examen ("un quizz, papá; un quizz!", reclama) para saber cuánto la conozco...
Su canción favorita.
Su libro favorito.
Su comida favorita.
Sus-no-sé-qué-más favoritos.
Todos-sus-favoritos.
Como 10 preguntas.
Respuestas del "quizz" eran de opción múltiple.
Chale.
Sí, adivinaron:
Bueno, pues resulta que, según su "quizz", conozco a Ximena un 40%.
En mi defensa, diré que los hombres somos menos complicados; tenemos muy definidos nuestros Favoritos:
Comida: tacos.
Canción: la que ella canta, que no sé cómo se llama ni quién la interpreta originalmente, pero me gusta cuando ella la canta.
Libro: ninguno, he perdido el gusto por los libros.
¿Ven? Soy tan simple que cualquiera que, sin conocerme en verdad, al menos me haya leído un par de veces, sabe cuáles son mis favoritos: trabajar, ser papá, escribir, reírme como un loco, enamorarme cada dos horas, comer y párenle de contar.
Pero, no, no hay excusa que anime a esta pequeña que, aunque no lo dice, anda como "sentidita" porque ella creyó que yo sabría todo de sus gustos y aficiones.
Bueno, siguiendo la tradición de estos desencuentros, nos iremos a comprarle algo: zapatos, ropa, libros y seguro se contentará, como suelen contentarse todas las mujeres que han cruzado mi calle.
Así que, ya saben, si sus hijos les mandan un "quizz" no lo respondan. Es una trampa.
Ximena me hizo un examen ("un quizz, papá; un quizz!", reclama) para saber cuánto la conozco...
Su canción favorita.
Su libro favorito.
Su comida favorita.
Sus-no-sé-qué-más favoritos.
Todos-sus-favoritos.
Como 10 preguntas.
Respuestas del "quizz" eran de opción múltiple.
Chale.
Sí, adivinaron:
Bueno, pues resulta que, según su "quizz", conozco a Ximena un 40%.
En mi defensa, diré que los hombres somos menos complicados; tenemos muy definidos nuestros Favoritos:
Comida: tacos.
Canción: la que ella canta, que no sé cómo se llama ni quién la interpreta originalmente, pero me gusta cuando ella la canta.
Libro: ninguno, he perdido el gusto por los libros.
¿Ven? Soy tan simple que cualquiera que, sin conocerme en verdad, al menos me haya leído un par de veces, sabe cuáles son mis favoritos: trabajar, ser papá, escribir, reírme como un loco, enamorarme cada dos horas, comer y párenle de contar.
Pero, no, no hay excusa que anime a esta pequeña que, aunque no lo dice, anda como "sentidita" porque ella creyó que yo sabría todo de sus gustos y aficiones.
Bueno, siguiendo la tradición de estos desencuentros, nos iremos a comprarle algo: zapatos, ropa, libros y seguro se contentará, como suelen contentarse todas las mujeres que han cruzado mi calle.
Así que, ya saben, si sus hijos les mandan un "quizz" no lo respondan. Es una trampa.
sábado, 14 de marzo de 2015
Ximena entrará a la universidad y yo me convertiré en monje...
Éste será mi último comentario festivo, festejoso, pues.
Desde hoy, es decir: a partir de hoy me convertiré en monje cartujo; renunciaré a todos los placeres mundanos, abandonaré mi sibarito modo de vida, me despediré de comidas, cenas, tragos; es más, hasta los amores de ocasión serán ocasión, pero de un adiós.
Desde hoy; es decir: a partir de hoy comeré raíces, yerbas silvestres y sólo beberé agua.
Me bañaré una vez por semana para ahorrar agua, gas y shampoo.
Tendré un cel, pero de esos del Oxxo que no tienen plan de datos y, nada, que limitaré mi existencia casi-casi a respirar...
Durante las noches, meditaré, a la luz de las velas, para ahorrar energía eléctrica...
Y trabajaré de sol a sombra (más, aún más de la vehemencia y ahínco con la que suelo trabajar todos los días) porque, maigos, Ximenita dijo que sí, que el TEC, que todo ok y así, y luego de informarme de los costos que tendrá su educación en dicha institución... bueno, migraña, diarrea y hasta ganas de usar el seguro contra orfandad que cubrirá mi cuota semestral.
Así que si me ven desaliñado, ojeroso, serio más que de costumbre, ya sabrán las causas y no pregunten más.
Ya lo dije todo.
Yupi. El TEC. Yupi. Sí, así.
Desde hoy, es decir: a partir de hoy me convertiré en monje cartujo; renunciaré a todos los placeres mundanos, abandonaré mi sibarito modo de vida, me despediré de comidas, cenas, tragos; es más, hasta los amores de ocasión serán ocasión, pero de un adiós.
Desde hoy; es decir: a partir de hoy comeré raíces, yerbas silvestres y sólo beberé agua.
Me bañaré una vez por semana para ahorrar agua, gas y shampoo.
Tendré un cel, pero de esos del Oxxo que no tienen plan de datos y, nada, que limitaré mi existencia casi-casi a respirar...
Durante las noches, meditaré, a la luz de las velas, para ahorrar energía eléctrica...
Y trabajaré de sol a sombra (más, aún más de la vehemencia y ahínco con la que suelo trabajar todos los días) porque, maigos, Ximenita dijo que sí, que el TEC, que todo ok y así, y luego de informarme de los costos que tendrá su educación en dicha institución... bueno, migraña, diarrea y hasta ganas de usar el seguro contra orfandad que cubrirá mi cuota semestral.
Así que si me ven desaliñado, ojeroso, serio más que de costumbre, ya sabrán las causas y no pregunten más.
Ya lo dije todo.
Yupi. El TEC. Yupi. Sí, así.
jueves, 26 de febrero de 2015
Por qué dejé de trabajar con Ricardo Arjona
FUI EL PRIMER JEFE DE PRENSA DE RICARDO ARJONA!!
Dejé de trabajar con él cuando me preguntó:
"Oye, nunca me has dicho si te gusta mi música",
Respondí: es verdad, nunca te lo he dicho.
- "Y, bien? Te gusta?",
Y de mi ronco pecho salió un Mmmmmmmm del alma, como queriendo evadir y le dije:
- del disco "Animal nocturno" me gusta, y mucho, "Mensaje en una botella"...
- "Que no es mía, es de Jim Croché"...
- Por eso... por eso me gusta, rematé como quien mete un gol de chilena.
Claro, al otro día dejé de trabajar con él.
Esta historia es real y para su redacciónn no se lastimó a ningún animal.
Dejé de trabajar con él cuando me preguntó:
"Oye, nunca me has dicho si te gusta mi música",
Respondí: es verdad, nunca te lo he dicho.
- "Y, bien? Te gusta?",
Y de mi ronco pecho salió un Mmmmmmmm del alma, como queriendo evadir y le dije:
- del disco "Animal nocturno" me gusta, y mucho, "Mensaje en una botella"...
- "Que no es mía, es de Jim Croché"...
- Por eso... por eso me gusta, rematé como quien mete un gol de chilena.
Claro, al otro día dejé de trabajar con él.
Esta historia es real y para su redacciónn no se lastimó a ningún animal.
lunes, 19 de enero de 2015
Cada quien su vida: mi punto de vista
No hablaré de la historia. Es un clásico, y asumo que muchos lo conocen y, si no, pues se lo pierden. Luis G. Basurto plasmó, aquí, un México que no cambia, que sufre, que llora, que vive en la angustia de nunca ser y nunca estar.
Y, como buen clásico, en alguna parte de la trama, el amor
resuelve, salva, limpia.
Pero es tanto el dolor, tanta la miseria, que el desamor
también permea, pega, lastima, duele, lacera.
Así es “Cada quien su vida”, un retrato del inframundo de un
prostíbulo de los años… de cualquier año: dolor, desgarramiento, angustia,
sufrimiento, risas, canción y pasiones desbordadas.
Uno a uno, los personajes desfilan, desnudan su cuerpo y
alma, se descarnan, lastiman, golpean, sacuden, laceran al espectador y lo
llevan del baile a la carcajada, al espasmo.
Está hecho: el autor ya cumplió al dejar un texto limpio,
prístino, transparente, que con adaptaciones, algunas leves, se siente tan actual,
siempre.
El resto, es labor de un elenco que teje, borda, se
involucra y crea magia de la mano del director que, en 15 minutos, te tiene
comiendo en su mano y te viaja a una época, a un tiempo lejano, cercano,
actual, y te mete en circunstancia.
Así, las prostitutas, los padrotes, el cantinero, el mesero
y una orquesta en vivo te hacen sentir en un tugurio donde, la muerte es
salvación, alivio y sufrimiento.
Listo: un rompecabezas perfecto, limpio, que corre de
canción en escena, de escena en pelea, de pelea en baile y ahí te ves,
envuelto, sin poder moverte, sin poder hacer más que gozar-sufrir-gozar de un
trabajo impecable; de esos, que se antojan, marcarán pauta en el teatro
mexicano: Cada quien su vida.
Aplausos al productor que arriesga en un texto “viejo”, que
no compra franquicia de hechura fácil y dada; aplausos al director que te lleva
a las profundidades de un mundo que se antoja conocer, porque es actual: el político,
los maestros, la vida galante y sus penurias.
Aplausos al elenco que, con talento y unas tablas del tamaño
del Salón Los Ángeles, crean y recrean, en apenas dos horas, un espectáculo
conmovedor, en el mejor de los sentidos.
Aplaudir a uno, por sobre otros, no sería justo. Por eso, un
aplauso a todos, a todos, todos.
Cada quien su vida se convertirá en una de esas piezas que
causarán revuelo, levantarán ámpula por lo bien hecho, por la entrega, por la
pasión de sus hacedores, de sus protagonistas, de su gente detrás de escena y
la que ahí, en el plató, entrega lo mejor de sí, que es mucho, y se agradece,
siempre.
Cada quien su vida se presenta en el Salón Los Ángeles,
viernes y sábados, con dos funciones por día.
Produce Rubén Lara; dirige Enrique Pineda, y actúan: Raquel
Olmedo, Margarita Gralia, Ivonne Montero, Lourdes Munguía, Aída Pierce, Nora
Velázquez, Raquel Garza, Luz Ramos; Mauricio Islas, Alberto Rojas “El Caballo”,
Otto Sirgo, Erick Díaz, Ricardo Franco, Pepe Olivares, Alfonso Dávila y Pedro
Romo.
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