miércoles, 4 de julio de 2012

Dioses en similares: lo mismo, pero más barato?

Dios creo al hombre a imagen y a semejanza; ergo, somos Dioses parecidos a Dios. O, quizá, sólo somos una versión Simi: lo mismo, pero más barato. No, no debe ser. Creo que fuimos hechos a imagen y semejanza, y que en algunos textos, el asunto de Dios y del hombre es tan interesante que, yo concluyo: si somos a imagen y a semejanza, somos dioses, y si hay que amar a Dios por sobre todas las cosas, quizá deba significar que debemos amarnos a nosotros mismos, incluso más que a otra cosa o persona. Y no en el amor egoista, sino en el amor de procurarnos, de querernos, de respetarnos. Porque, una vez logrado ese cometido, podemos amar a los demás, a compartirnos, a entregarnos. Eso me gusta. También me gusta el "Hágase Tu voluntad, y no, la mía". Luego les cuento que entiendo de esto... Me sigo trabajando; sólo fue un receso en esta tarde de buenos aires.

martes, 3 de julio de 2012

Twitter y Facebook como válvulas de escape.

Me encanta que nos manifestemos de la manera que podamos. En Facebook o en Twitter, en cualquier red social, blog o cualquier otra forma de comunicación VIRTUAL. Eso lo entiendo, lo aplaudo, lo hago tmabién. Pero, neta, y espero que nadie se ofenda (finalmente, ustedes son libres de escribir lo que quieram, igual que yo, en este espacio), creen que a "fesibucazos" o a "tuitchingadazos" vamos a lograr el cambio? No sé, pienso en otros tiempos (y no lejanos, eh? Recuerden caso Argentina; caso chileno, por citar algunos), y encuentro que cuando el pueblo está a disgusto, sale a la calle a tomar lo que le pertenece, lo que de suyo le han arrebatado. A chingadazos, pues. Impugnar, desade la comodidad de la casa, neta, no tiene gran valía ni provoca el cambio. Tan así, que miren los resultados electorales. Pareciera que nadie está de acuerdo; pareciera que así se quedará porque, créanme, a "tuiterazos" y a "fesibucazos" difícilmente provocaremos el cambio. O, qué? Esperamos a que aparezca un líder que venga a decirnos qué hacer? El líder está ahí, según veo, leo y entiendo, pero no veo a esos miles que leo en estas redes, apoyando, provocando, peleando con su líder... Quizá se nos ha hecho fácil escribir y pensar que con eso provocamos el cambio. Espero, insisto, en no ofender a nadie; no es la intención. Quizá estas redes sociales se hayan convertido en válvulas de escape, y provocan que miles, millones, están escribe y escribe su inconformidad, pero nadie de esos saldrá a la calle a tomar lo que le pertenece: este país, que no se gobierna solo. Igual que tú, también me manifiesto, y así como no me ves escribiendo insultos en tu Muro, espero no lo hagas en el mío si es que acaso desapruebas mi comentario. Finalmente, somos amigos antes de estas votaciones, cierto? Lindo día para todos.

Papás: no lo intenten en casa sin la supervisión de un menor.

Lecciones de medianoche (ADVERTENCIA: papás, no intenten hacer esto en casa sin la supervisión de un menor de edad). Salimos del cine Ximena y yo, casi a la medianoche y, oh, sorpresa: una pertinaz lluvia nos detuvo de sopetón al salir del WTC, y antes de que alguno de los dos cantara un consabido "te lo dijeeeeeeee! (que nos trajéramos el paraguas, ese nuevecito que nunca usaremos)", antes de que comenzara a implorarle a Tláloc que detuviera su única actividad, un milagro se hizo presente: a 10 metros, un taxista detenía su paso y nos abría la puerta, como invitando a subirnos, y al ver que era matriculado del sitio del edificio señalado, procedimos a intercambiar miradas mi hija y yo, y al grito de "córrele, que nos mojamos!"... Y de esas cosas que parecen película, la percepción del tiempo y espacio se transformó y todo se hizo en cámara lenta.... Zancadas de Ximena que me dejaban atrás de la carrera, y en ese afán que tenemos tooooodoooos los papás de demostrarle a los vástagos que seguimos siendo esos héroes que ellos veían en nostros cuando niños, dejé que Ximena se subiera de inmediato al taxi, y procedí veloz a intentar una proeza que, lo juro, no volveré a cometer: subí tan de fregadazo al taxi que lo último que recuerdo, antes de ver esa luz cegadora, fue el sonido de mi cabezota, pegando contra el marco de la puerta, la cara de Ximena como diciendo "no mames, este pendejo qué chingadazo acaba de meterse", mientras el taxista, espantado, volteaba y miraba cómo mi cabeza rebotaba y yo, en un acto de magia milagrosa, no caía fuera del taxi. Acto seguido, la cámara lenta se transformó en una velocidad normal, en la que pude soltar un "¡PUTA MADRE, QUÉ MEGA CHINGADAZO ME METÍ!" (de esas pendejadas que uno dice sin pensar, porque aquellos dos ya estaban más que enterados de lo que, en mi pendejez, reiteraba como para disculparme). Sobaba yo el fregadazo cuando Ximena soltó la carcajada, esa que aún me hace reír, también. Lección aprendida: no tengo la agilidad de hace 25 años. No tengo qué demostrarle a mi hija que puedo ser veloz. Soy y seré su héroe sin tener que intentar estas proezas, así que la próxima vez dejaré que la lluvia empape mis ropas, y llegaré a casa a darme un baño de agua caliente.

domingo, 1 de julio de 2012

Yo voté por Peña Nieto

Sr. Enrique Peña Nieto. Yo voté por usted. Espero, de verdad, confío en que la celebración de esta noche no sea la fiesta de un mercenario que ganarà y hará ganar dinero y poder a los de su partido, a sus cuates, a quienes lo apoyaron para llegar a la silla presidencial que, a la diatancia, se observa màs como un botín que como un medio para hacer algo por este país, tan dominado por el narco y la injusticia. Espero, de verdad, que la fiesta sea provocada por un sano deseo de ayudar a que este país obtenga, logre, la grandeza que se merece, que nos merecemos todos. Que haya riqueza, pero que ésta sea repartida en todos los que sí trabajamos, en todos los que sí hacemos algo por nuestro país. Que el hambre sea de crecimiento, no hambre real del que nada tiene y tiene nada para lograr llevar alimento a su hogar. No espero, dicho sea de paso, que nos regale nada; no espero al mesías, al salvador que alimente a los miles que sólo esperan que alguien les dè sin merecer. Tampoco es eso. Mi ùnico anhelo es que ud, como pròximo gobernante, sea un director de orquesta que haga sonar a este país como una gran obra y que equilibre los poderes y que afine a los solistas, para que el conunto suene espectacular. Y ante su batuta, tocaremos todos. Yo, al menos. Y si no fuera de esta forma, y si no cumpliere sus promesas y si, como tantos y tantos que nos han gobernado, Ud hiciera uso y abuso de su poder para aliemntar el ego y llenar las propias arcas, créame, Sr. Peña Nieto, harè todo lo que estè en mis manos para derrocarlo de esa silla. Hàgase merecedor del poder que se le está confiriendo. O, de lo contrario, al menos yo haré todo o que esté en mi alcance para manifestar mi inconformidad. Somos, según los resultados, muchos que estamos confiando en usted; no nos defraude. Gracias.

jueves, 28 de junio de 2012

Para quien resulte electo este domingo...

Gritos, rituales y canciones de la victoria: Si gana Peña Nieto, lo veo bailando en el Zócalo al son de "la mano izquierda va adelante y la derecha para atrás". Si gana Amlo, lo veo entonando aquel consabido himno del p(end)ejismo: chu chu wa wa waaaaa, chu chu wa wa waaaaa. Si ganara Cuchi Mota, no puedo evitar imaginarla en plena plancha, bailecito grupal de "pajaritos a bailar, cuando acabas de nacer, tu huevito has de romper, pi pip pi pi". Y si fuera mi cuate el Quadratín el mero ganón de tan memorable contienda electoral, hasta yo lo acompañaría en los coros de aquella obra inmortal: "mesa, mesa, mesa que más aplauda le mando, le mano, le mando a la niña!" Que gane el menos peor, deseo fervientemente, y el que sea, en el momento en que falle o incumpla, que entre todos nos levantemos en armas y lo agarremos a putazos. De nada.

Votar sobrio, para qué?

Casi se acerca el domingo. Y las dudas surgen, al tenor de un café cargado: si siempre hemos votado en "ley seca", y así nos ha ido, ¿no podriamos votar libremente borrachos? Quizá al calor de unos tlapehues, en una de esas nos resulta. Otra sugerencia: ¿podremos votar por el copete de uno, el gallito del otro, el cuchicuchi de aquella y lo hipster de aquel? Una revoltura de los 4 fantásticos podría resultarnos, también. Curiosa democracia: votaremos por quieénes eligieron los partidos, no el pueblo. Partidocracia, digo yo. Las diferencias abismales en las encuestas, truqueadas o no, nos hablan de que nadie, pero nadie votará en pleno convencimiento de las virtudes de aquel por el que han decidido; lo peor y triste es que votaremos "por el menos peor", a la vista y juicio de cada quien. Y si dejamos de mantener partidos, negando el voto a Quadratín o al que sea, ¿ese dinero a manos de quién irá a parar?Si no es a un partido, será al bolsillo de otros. México, el gran negocio de unos cuantos... Mejor me tomo mi café y me pongo a trabajar que, nomás de pensar en esto, como a Pito Pérez, me da por beber. Parafraseando, diré: hablar de política es como hablar con los muertos, y yo sólo tengo el valor de hablar con muertos cuando estoy borracho. Es jueves. Buen día para todos.

lunes, 25 de junio de 2012

Cuando el quipaje se aligera.... o cómo cumplir 47 años.

Cumplir 47 años O la vida nos cambia, o los ojos se van empañando y la perspectiva de las cosas, evidentemente, no es la misma que cuando jóvenes. Será eso que algunos llaman madurez (yo creo que es instinto de supervivencia), pero mientras más años cumplo, hay cosas que van dejando de ser importantes y, paralelamente, cobran importancia otras que, hace años, ni siquiera existían en mi lista de prioridades. Este año, tras un accidentado encuentro con un intenso e inexplicable dolor en salva sea la parte, debo decir que sí sentí que la virgen me hablaba, y me decía: “pedazo de animal, sólo a ti se te ocurre tomar 2.4 litros de Coca-Cola diarios, sin considerar que debes beber agua” (debo confesar que durante 20 años, al menos, mi ingesta de líquidos fue solamente de refrescos, alcoholes y casi nada de agua, y el casi nada se refiere a dos litros de agua al año, cuando mucho), corté de golpe y porrazo con mi ingesta de la chispa de la vida, para abandonarme al placer infinito de beber agua simple, a veces grandes tés de limón, y dejar de lado mi consumo compulsivo de refrescos. Claro, a los 23 años, ue te ocurra eso, es de sabios; a mi edad, se ha vuelto una necesidad imperativa cuidar mi consumo de líquidos, de sólidos, y de fibra, verduras so pena de pasarla mal en los años por venir. Y eso, en la parte final del párrafo anterior, es importantísimo: los años por venir. A los 47, los años por venir se imploran, se suplican, se piden llenos de salud pero, más allá de eso, se piden a gritos. Como si cada vez estuviera más cerca la puerta de salida, uno pide que ese momento se aleje, se haga eterno, y eso, señores, debo decir que era una de las 20 mil cosas me tenían sin cuidado a los 20 años. Ah, la vida cambia, o los ojos se van empañando, se van cerrando, y la lista de prioridades se reduce, y los tesoros no son muchos, pero se van quedando, como en decantador, los más pesados, los más valiosos. El amor es otro de ellos. A los 20, el amor era una especia de trámite para salir con alguien, para acostarse con alguien, para despertar con alguien o para… con alguien. A mis 47, el amor se ha transformado, tanto, que he pasado por todos los estados civiles en menos de 3 años: del divorciado, pasé al soltero; del soltero, al casado, y del casado, otra vez donde empezamos… Soltero. Hace 15 días firmé mi divorcio, y no es que el amor se agotara, no; tampoco que entrara el odio en su lugar. No. Nada de eso. Esta vez, el amor se abrió camino de la manera más extraña y poco convencional que haya visto en mi entera vida: al aceptar que no podemos estar juntos, que la convivencia 24/7 no fue hecha para nosotros, mi esposa, ex esposa, y yo decidimos: SER NOVIOS para siempre! Y me explico: nos casamos, y nos divorciamos, pero amorosos que somos, y amor intenso el que sentimos, que hemos hecho a un lado los convencionalismos y hemos emprendido una nueva aventura que estamos disfrutando: Novios, cada quien en su casa. El amor verdadero libera de ataduras y se encierra en sí mismo y se regodea en sí mismo para convertirse en amor pleno. No digo que a todos les funcione, pero así como a nosotros no nos sirvió estar juntos, a muchos les puede salvar el amor propio y el ajeno. Es decir, a punto de caernos de un precipicio, los dos decidimos retroceder y caminar por sendas separadas, pero paralelas. Y, sí, sin el amor, hoy no me explico la vida. Porque ya no es ese amor físico el que impera, aunque sea también parte importante, sino la convivencia y el compartir con alguien, que es alma gemela, no siamesa, la vida. Yb si el amor de pareja es importante, vayamos al otro amor, al filial, que se convierte en vital y en motor de vida a esta edad. Mi adorada hija que, mañana, un día después que yo, cumple 15 años. Y aunque no quiera, me viene a la mente la pregunta pendeja que a todos nos asalta: “¿en qué momento se fue todo tan rápido?”, y lo pienso y me río. No fue rápido. El tiempo es una medida que le ponemos a la percepción de las cosas. El tiempo es tiempo, y transcurre igual para todos. Es quizá esa cosa de voltear atrás e irte al infinito de los hechos, para darte cuenta que Ximena, mi adorada hija, nació hace 15 años y que el cúmulo de eventos que han transcurrido parecen cortos y pocos, comparado a la cantidad de años, pero o, no es así. Al menos, el tiempo me ha enseñado, como a Dyango, a no querer tanto, y a querer mejor, y con Ximena, ¿qué les digo? He aprendido que el amor verdadero otorga libertad, deja ser, fluye, y cuida, procura, hasta donde el otro no pierda su individualidad. Así amo a Ximena, con miles de errores de mi parte, pero con un amor auténticamente devastador. Puedo ser el huracán, y puedo ser la calma. Que nadie me la maltrate, porque engendro en Lucifer. Salud y amor, vitales. De ahí en fuera, no es que el mundo me valga madres, Al contrario, amo al mundo, y todo lo que hay en él. Sólo que, amigos, cumplo 47, y mis prioridades han cambiado, y hay pocas, muy pocas cosas con las que puedo vivir: salud, amor… Al parecer, mientras más viejo, más ligera es mi maleta. Eso no significa que no valore otras y tantas cosas que la vida me brinda. Sigo siendo un apasionado del trabajo, de los amigos, de la vida misma. Y sigo siendo un apasionado de mirar la luna y de sentir el sol en mi piel. Sigo siendo fan del espresso doble, de la pasta y de un buen tinto. Sigo siendo fan de las risas y sonrisas, y sigo siendo fan de mi trabajo, que tanto me apasiona. Sólo veo que, al llegar a los 47, la lista de prioridades, de esas cosas con las que me costaría mucho trabajo sobrevivir, se va vaciando. Y da miedo, a veces. Antes, de joven, todo era importante: los lugares por conocer, las chicas por conquistar, la fiesta que vivir. Hoy, la fiesta es la vida misma; la chica por conquistar apareció y llena todos mis espacios, y el lugar por conocer es la dicha infinita de mi amada hija. Supongo, asumo que acercarse al final produce miedo, hasta cierto punto, y cómo no, si pienso que cada día que pasa mi maleta se aligera, tanto, como preparándome para que, al llegar a la recta final, yo sepa, asuma, entienda, que el equipaje está vacío, y que hay que abandonar la nave, así, como sea. Sin nada más que lo vivido. Quizá esté acercándome a esa meta. Quizá, en mi experiencia, me quede una década más para disfrutar la vida con una carga tan ligera. Quizá. Sólo quizá. Hoy celebro 47 años, una maleta muy ligera y una copa de tinto en la mano, y la luna como testigo. Y mañana pediré: que no me tapen el sol.