domingo, 14 de junio de 2015

Otras 10 cosas que no saben de mi.

Ni pedo.
No me reten a escribir, porque me descoso.
Ok. Segundo día del reto "10 cosas que no saben de mi".
1.- Sé cocinar. Y, no es por intrigar, ufff... También sé lavar, planchar, pegar botones, gracias a mi abuela Lidia, que me enseñó.
2.- No tengo días favoritos. Sol, lluvia, nieve, lo que sea, si estoy vivo, ya chingué y lo disfruto.
3.- Soy bien neuras con algunas cosas. La gente que no deja salir en los elevadores, antes de subirse, o esos que oprimen todos los botones a ver en cuál se bajan. Podría zapearlos.
4.- Odio conducir vehículos automotores en la Ciudad de México.
5.- Me caga que en las tiendas, al llegar a las cajas, me pregunten: "¿de casualidad tendrás 20 pesos?" NO! No es una casualidad que lleve dinero! Voy a pagar!
6.- A la única mujer que le aguanto que se pruebe ropa durante horas y horas es a Ximena.
7.- Soy fiel: a una pareja, a mis ideales, a mis causas.
8.- Prefiero el tinto, al tequila, y ando coqueteando con el mezcal.
9.- Me pongo muy malito de mi aburrimiento cuando no trabajo.
10.- Me dan ganas de atropellar a los bicicletos y motonetos impertinentes, esos que se creen de hule y van por la vida arriesgándose y arriesgando a otros. Lo bueno es que no tengo auto y entonces no lo hago.
Bueno, Ximena ya eligió el vestido verde ("sí, sí, sí, amor, te ves hermosa, pero ya vámonos!").
Cómper.

sábado, 13 de junio de 2015

10 cosas que nadie sabe de mi...

Hay un juego en Facebook, que te reta a contar cosas que nadie sabe de ti.
Bueno, acepté el reto, y he aquí, las primeras diez que, seguramente se suman a miles de cosas que sí saben de mi, y que seguramente les valen madres, pero tengo insomnio y quise entretenerme.
1.- Mi felicidad es 24/7/365. Entendiendo la felicidad no como un estado de euforia, sino de paz interior. Algunos rezan, diciendo "hágase tu voluntad y no, la mía".
2.- Extraño a mis padres, a mis abuelos. No imaginan cuánto. No sufro su ausencia, esa la entiendo, pero a veces me gustaría, no sé, escuchar sus consejos, sus historias, comer con ellos.
3.- Considero a todos mis colegas como a mi familia. He tenido buenos padres sustitutos, buenos tíos, y chingos de primos y primas que veo más que a mi familia de sangre.
4.- Me gustaría casarme por tercera vez. Nací, crecí en una familia que comía todas las tardes, veían la tv y estaban juntos, en toda circunstancia. Quisiera tener una familia propia. Como la D'Alessio, lo intentaré hasta que me salga.
5.- Soy sumamente egoísta, entendiendo el egoísmo como un asunto natural de supervivencia: primero yo, luego yo, y al final: yo. Si no estoy bien conmigo, no puedo estar bien con nadie.
6.- Nunca leí "100 años de soledad". Me da flojera. Leí otras cosas de García Márquez que, incluso, avivaron mi espíritu de periodista.
7.- No leo libros. Dejé de hacerlo hace mucho tiempo. Contrario a esa cultura que impulsa la lectura y la compra de libros, igual que la de loa música, que es una industria que promueve intereses particulares; que se editan libros y discos y se crean figuras estelares de estos ámbitos, siguiendo el gusto de quienes dirigen las empresas editoriales y musicales.
8.- No tomo agua. Dejó de gustarme hace mucho. Ya sé: es un mal hábito. Y el que esté libre de pecados, que se largue al carajo.
9.- Tener sueño y ganas de cagar, y no poder satisfacer esas demandas naturales de mi cuerpo, me pone de pésimo humor.
10.- Soy muy tímido.

miércoles, 3 de junio de 2015

De lo que acaba de ocurrirme en un desayuno... triste, muy triste...

Ayer organicé un desayuno de prensa para Lisi Esnaurrizar, exitosa mujer, escritora, standopera y no creerán lo que ocurrió.
Siempre he creído que en una reunión de este tipo, el periodista tiene un mejor acercamiento con el artista porque transcurren dos horas (a veces más) de una charla amena, enriquecedora y que, más allá de la nota, hay un conocimiento mutuo de ambas entidades... En fin.
El asunto es que, estábamos en el café, ya por terminar el evento, cuando de una mesa lejana se levanta un señor, se acerca a mi y...
-Hola, ¿te acuerdas de mi?
-Mmmmmm, sí, te he visto en alguna ocasión, pero no me sé tu nombre; es decir, no te conozco.
-Soy Fulano de Tal, y trabajo en el blog "Rayos y centellas de la Galaxia muy, muy, muy lejana, cerca de la constelación de acuario".
-Mmmmmm.... oqueeeeeei... Y?
-Nada, que ya tenemos que irnos; somos tres personas, pero ya desayunamos en la otra mesa.
-Ah, pues buen provecho.
-No, no, es que pues venimos al desayuno de prensa, pero no quisimos interrumpir, pero ya tenemos que irnos...
-Es que... yo no los invité a ustedes; sé perfectamente a quiénes invité y, perdón, pero ¿son tres personas de un blog?
Bueno, engendré en "Flash" y acudí con la mesera para explicarle que esa mesa, justo esos tres, no eran mis invitados.
Y como en las películas donde el personaje se mueve en cámara lenta, la mesera y el capitán del restaurante alzaron sus bracitos al grito de "noooooooooo!" cuando aquellos tres, emprendieron las graciosa y veloz (muy veloz) huída.
Cuando hicieron la cuenta del desayuno DE TRES PERSONAS me fui de nalgas (bueno, no, ni tengo, pero me fui): 814 pesos!!!
No me sé sus nombres, pero si los vuelvo a ver (porque son de estos caza-eventos), les tomaré fotos y las publicaré para que no los dejen entrar a sus conferencias.
Tan, tarán, tan-tan!

lunes, 27 de abril de 2015

Toda consulta causa honorarios...

-Bueno, ¿Víctor Hugo?
-Hola; soy yo.
-Me dijeron que eres muy bueno en eso de hacer Erre Pé con cantantes y actores?
-Gracias; sí, lo soy.
-Yo soy médico, y tengo un hijo que acaba de grabar su primer disco, y andamos buscando quién nos ayude en hacer prensa, radio y TV.
-Encantado, y agradezco que me busquen. Dame un mail y te mando una propuesta de trabajo.
-Pero yo quisiera invitarte a comer o desayunar para que me platiques cómo trabajas.
-Claro, cuando quieras; sólo te aclaro que te cobraré la comida o el desayuno.
-¿Cómo? Yo te invito, yo pago, pues.
-Sí, sí, eso me queda claro. Pero yo te cobro la consulta, pues; aparte de que pagues la comida, me refiero.
-No entiendo...
-Es simple: eres médico, ¿cierto? Si yo voy contigo porque me duele la panza, pues me cobras la consulta, y ya determino yo si me atiendo contigo o no. Más simple: si vas con un abogado, te cobra la consulta; si vas con el mecánico, te cobra la consulta, arregles o no tu automóvil con él. Y, la ventaja, es que si me contratas, pues te descuento lo de la consulta.
-Y, ¿cuánto es de consulta contigo?
-Mil pesos, la hora. Por eso te digo que te mando un mail, y sobre el mail podemos ir trabajando.
-No, pues me parece un abuso de tu parte.
-Lo mismo pienso, si me haces salir de mi oficina, trasladarme, que te suelte la sopa de cómo se hace este trabajo en el caso de cantantes que apenas van a sacar su primer disco, y yo tenga que invertirle dos horas para ver si a la mera hora decides contratarme.
-Pi, pi, pi, pi, pi...
Sí, colgó. Ni siquiera dijo gracias ni adiós.
Y me pregunto: ¿por qué demonios creen que con una comida o un desayuno pueden pagar mi tiempo y mi experiencia?

martes, 7 de abril de 2015

Los 10 mandamientos del RP, según Hijodevecino

1.- Amarás al proyecto por sobre todas las cosas.
2.- No dirás el nombre del cliente en vano
3.- Santificarás las fiestas (del cliente).
4.- Honrarás a tu cliente y a tu agencia.
5.- No matarás (por una publicación, a menos que sea estrictamente necesario).
6.- No cometerás actos impuros (a menos que el cliente lo pida y la paga y la publicación lo justifique).
7.- No robarás (a menos que la competencia tenga una excelente y mejor idea que la tuya).
8.- No dirás falso testimonio ni mentirás (a menos que te den la portada de la revista).
9.- No consentirás pensamientos ni deseos impuros (con la excepción de que estás tratando de convencer al medio de que, la tuya, sea la nota principal).
10.- No codiciarás los bienes ajenos (pero se vale que el cliente te haga un excelente regalo por tu desempeño).
Del "Muy nuevo testamento de HijodevecinoRP".

sábado, 4 de abril de 2015

Ximena y sus favoritos (o cómo reprobar un simple test).

Ahora resulta...
Ximena me hizo un examen ("un quizz, papá; un quizz!", reclama) para saber cuánto la conozco...
Su canción favorita.
Su libro favorito.
Su comida favorita.
Sus-no-sé-qué-más favoritos.
Todos-sus-favoritos.
Como 10 preguntas.
Respuestas del "quizz" eran de opción múltiple.
Chale.
Sí, adivinaron:
Bueno, pues resulta que, según su "quizz", conozco a Ximena un 40%.
En mi defensa, diré que los hombres somos menos complicados; tenemos muy definidos nuestros Favoritos:
Comida: tacos.
Canción: la que ella canta, que no sé cómo se llama ni quién la interpreta originalmente, pero me gusta cuando ella la canta.
Libro: ninguno, he perdido el gusto por los libros.
¿Ven? Soy tan simple que cualquiera que, sin conocerme en verdad, al menos me haya leído un par de veces, sabe cuáles son mis favoritos: trabajar, ser papá, escribir, reírme como un loco, enamorarme cada dos horas, comer y párenle de contar.
Pero, no, no hay excusa que anime a esta pequeña que, aunque no lo dice, anda como "sentidita" porque ella creyó que yo sabría todo de sus gustos y aficiones.
Bueno, siguiendo la tradición de estos desencuentros, nos iremos a comprarle algo: zapatos, ropa, libros y seguro se contentará, como suelen contentarse todas las mujeres que han cruzado mi calle.
Así que, ya saben, si sus hijos les mandan un "quizz" no lo respondan. Es una trampa.

sábado, 14 de marzo de 2015

Ximena entrará a la universidad y yo me convertiré en monje...

Éste será mi último comentario festivo, festejoso, pues.
Desde hoy, es decir: a partir de hoy me convertiré en monje cartujo; renunciaré a todos los placeres mundanos, abandonaré mi sibarito modo de vida, me despediré de comidas, cenas, tragos; es más, hasta los amores de ocasión serán ocasión, pero de un adiós.
Desde hoy; es decir: a partir de hoy comeré raíces, yerbas silvestres y sólo beberé agua.
Me bañaré una vez por semana para ahorrar agua, gas y shampoo.
Tendré un cel, pero de esos del Oxxo que no tienen plan de datos y, nada, que limitaré mi existencia casi-casi a respirar...
Durante las noches, meditaré, a la luz de las velas, para ahorrar energía eléctrica...
Y trabajaré de sol a sombra (más, aún más de la vehemencia y ahínco con la que suelo trabajar todos los días) porque, maigos, Ximenita dijo que sí, que el TEC, que todo ok y así, y luego de informarme de los costos que tendrá su educación en dicha institución... bueno, migraña, diarrea y hasta ganas de usar el seguro contra orfandad que cubrirá mi cuota semestral.
Así que si me ven desaliñado, ojeroso, serio más que de costumbre, ya sabrán las causas y no pregunten más.
Ya lo dije todo.
Yupi. El TEC. Yupi. Sí, así.