Desde que tengo un año de edad, sigo buscando en el cielo la manera de volar.
A casi 49 años de vida, no dejo de mirar un sólo día hacia arriba y pensar: por qué no?
Y he aprendido a construir mis sueños, con altas dosis de fe, de esperanza, de creer que sí se puede, en moldes de hambre y sed.
Ese es el alimento de mis días desde hace 49 años.
Por eso, les juro, nunca dejo de mirar al cielo, buscando algo que, estoy seguro, un día encontraré.
Relatos breves (a veces)de alguien que, confiesa, también ha vivido, ha muerto y ha vuelto a nacer en múltiples ocasiones. Un Fénix que resurge constantemente de sus cenizas.
sábado, 21 de junio de 2014
domingo, 25 de mayo de 2014
"Ahorita" y "Al ratito", la fina y sutil retórica de una adolescente
La delgada línea que divide el "ahorita" del "otro ratito"; ese discurso conservador y contundente de Ximena para hacer, en suma, lo que se le antoja su regalada ganita.
Y lo aplica con maestría, cabe decirse.
Al menos, yo, que soy de débil armadura en mis batallas contra ella, debo confesar que me rajo ante tales manifiestos de sabiduría y contundencia:
"Ximena, mi cielo; dijiste que querías ir al cine temprano para luego llevarte a tu casa a estudiar matemáticas".
-Ahorita...
"Pero luego me reclamas que te dejo muy tarde y no te da tiempo de hacer tus deberes escolares, mi cielo hermoso".
-Aaaaaay... al ratito!!
Y he aquí, que mejor reculo en el intento de hacer lo que en principio sugerido por ella misma estaba: ese plan malévolo que me hizo despertar temprano para prepararle el desayuno, alistar, comprar boletos, adelantar mis deberes, para que la reinita diga un simple y madreador "ahoriiiiiita!"
Bueno, no hagan ruido; tengo princesa en casa y sigue dormida.
Ya la despertaré "al ratito".
Y, ay!, de mi que no sepa yo descifrar bien qué diablos significa "al ratito", porque de pasarse el tiempo justo, seré el responsable de desatar la ira de una adolescente que reclamará, inclemente:
"Te dije que al ratito; para qué me dejaste dormir taaaaaaanto!? Ahora no tendré tiempo de hacer la tarea de mateeeee! Ash!!"
Y, bueno, al final del día asumiré algo: así las educamos, y así salen a la vida, cual salvajes fierecillas que nos culparán, padres, hermanos, maridos, hijos, amigos, DE TODO lo que les suceda.
Hasta aquí, mi reporte, Joaquín.
Y lo aplica con maestría, cabe decirse.
Al menos, yo, que soy de débil armadura en mis batallas contra ella, debo confesar que me rajo ante tales manifiestos de sabiduría y contundencia:
"Ximena, mi cielo; dijiste que querías ir al cine temprano para luego llevarte a tu casa a estudiar matemáticas".
-Ahorita...
"Pero luego me reclamas que te dejo muy tarde y no te da tiempo de hacer tus deberes escolares, mi cielo hermoso".
-Aaaaaay... al ratito!!
Y he aquí, que mejor reculo en el intento de hacer lo que en principio sugerido por ella misma estaba: ese plan malévolo que me hizo despertar temprano para prepararle el desayuno, alistar, comprar boletos, adelantar mis deberes, para que la reinita diga un simple y madreador "ahoriiiiiita!"
Bueno, no hagan ruido; tengo princesa en casa y sigue dormida.
Ya la despertaré "al ratito".
Y, ay!, de mi que no sepa yo descifrar bien qué diablos significa "al ratito", porque de pasarse el tiempo justo, seré el responsable de desatar la ira de una adolescente que reclamará, inclemente:
"Te dije que al ratito; para qué me dejaste dormir taaaaaaanto!? Ahora no tendré tiempo de hacer la tarea de mateeeee! Ash!!"
Y, bueno, al final del día asumiré algo: así las educamos, y así salen a la vida, cual salvajes fierecillas que nos culparán, padres, hermanos, maridos, hijos, amigos, DE TODO lo que les suceda.
Hasta aquí, mi reporte, Joaquín.
sábado, 24 de mayo de 2014
Producir cine con lana ajena. Cambio de ruta... cambio de estímulos, mejor
Que me corrijan los
que saben de estas cuestiones, por favor.
Ayer fui a ver la película "Cambio de ruta" (debo confesar que, debido a que los otros estrenos estaban a tope, no nos quedó mejor opción, pues ya estábamos en el complejo de WTC), y al ver los créditos supe que esta película se filmó gracias los estímulos fiscales de la 226 y del Fidecine... o sea, con impuestos que las empresas patrocinadoras decidieron otorgar a este proyecto, y no al SAT...
Neta, neta, neta, preferiría este dinero puesto en un arbotante, en un bache tapado, en mil cosas más, menos en una película de verdad mal hecha, aburrida, que ni termina de promover la Riviera Maya ni termina de contar una historia con la que cualquier ser humano promedio pudiera engancharse.
Pa' pronto: no alcanza el grado lastimero ni de consuelo que le llaman "palomera".
ES MI PUNTO DE VISTA y creo que el de muchos que abandonarán la taquilla en esta misma semana.
Y la duda, conocedores y expertos del cine nacional, cuáles son los filtros por los que debe pasar un proyecto de este magnitud que, entiendo, rebasa los 20 millones de pesos por apoyo de cada empresa participante?
Será que es tan simple jugar con la lana de las empresas, con los impuestos desviados a proyectos cinematográficos "culturales", cuando no se arriesga el peculio y aún, perdiendo, se gana? Porque todos cobraron un sueldo, estoy seguro.
Que devuelvan las entradas!
Y la lana!
No habría manera de comprometer al productor que usa estos estímulos a regresar siquiera la inversión?
No se vale jugar así con el dinero ajeno, digo yo.
Pero, insisto, criaturitas, no soy el experto.
Explíquenme, si dije algo mal.
Ayer fui a ver la película "Cambio de ruta" (debo confesar que, debido a que los otros estrenos estaban a tope, no nos quedó mejor opción, pues ya estábamos en el complejo de WTC), y al ver los créditos supe que esta película se filmó gracias los estímulos fiscales de la 226 y del Fidecine... o sea, con impuestos que las empresas patrocinadoras decidieron otorgar a este proyecto, y no al SAT...
Neta, neta, neta, preferiría este dinero puesto en un arbotante, en un bache tapado, en mil cosas más, menos en una película de verdad mal hecha, aburrida, que ni termina de promover la Riviera Maya ni termina de contar una historia con la que cualquier ser humano promedio pudiera engancharse.
Pa' pronto: no alcanza el grado lastimero ni de consuelo que le llaman "palomera".
ES MI PUNTO DE VISTA y creo que el de muchos que abandonarán la taquilla en esta misma semana.
Y la duda, conocedores y expertos del cine nacional, cuáles son los filtros por los que debe pasar un proyecto de este magnitud que, entiendo, rebasa los 20 millones de pesos por apoyo de cada empresa participante?
Será que es tan simple jugar con la lana de las empresas, con los impuestos desviados a proyectos cinematográficos "culturales", cuando no se arriesga el peculio y aún, perdiendo, se gana? Porque todos cobraron un sueldo, estoy seguro.
Que devuelvan las entradas!
Y la lana!
No habría manera de comprometer al productor que usa estos estímulos a regresar siquiera la inversión?
No se vale jugar así con el dinero ajeno, digo yo.
Pero, insisto, criaturitas, no soy el experto.
Explíquenme, si dije algo mal.
sábado, 26 de abril de 2014
Cuando dos miradas se cruzan y el Big Bang se queda corto...
Rubia, ojo azul, piel blanca, sonrisa encantadora y hermosos y formidables 30 años (pedir menos sería un exceso y sería altamente criticado por las horadas de cincuenton@s que, como yo, desearían lo mismo).
Nos encontramos así, casual, como suceden estas cosas, sin la intención de nada pero, bueno, el lugar estaba lleno y el mesero ofreció que compartiéramos la mesa y fue ahí, en ese preciso instante en que nuestras miradas se cruzaron, como preguntando en silencio y lo que encontramos fue más allá de un simple "sí".
Ese instante en que las miradas se encontraron fue de esos instantes en que juras nació el Big Bang: una explosión interna de sentimientos, de emociones, ese mentado "click" en el que todo el mundo deja de existir y sólo hay dos que podrían poblar la Tierra y planetas vecinos...
Para no vernos obvios, asumo, dijimos "sí" con la cabeza y, al darnos cuenta de estar en la misma situación, soltamos la carcajada.
Del "en-qué-trabajas-y-a-qué-te-dedicas?" pasamos al "me encantas", ya casi para el postre y el café.
Y tan afortunada es mi existencia que, al pagar la cuenta, salimos del lugar, caminamos un poco y, al despedirnos... Oh my God! Sí, como de película: nos besamos tierna y apasionadamente. Y fue el beso comunión, de esos besos que juras que podrías pasar el resto de tu vida con esa persona. Esa química del cuerpo que te indica: han sido llamados para procrear seres humanos hermosos e inteligentes (macho alfa, hembra alfa, ya saben).
A punto estaba de terminar el beso cuando abrí los ojos para buscarme en el azul de los suyos y, no, no estaba ella... era el maldito despertador el que sonaba y sonaba y no dejaba de sonar.
Damn it!
jueves, 17 de abril de 2014
Lo que en verdad pienso de las "vacaciones"...
Los leo tan animados en vacacionar que, en serio, mi cabeza me da mucho en qué pensar.
Se cansará el león de ser león? Se "aburrirá" de su rutina? Cazar, descansar, procrear, seguir cazando...
Por qué será que a muchos les aburre su rutina, su día a día? Cada quien, su manera de cazar, de buscar el sustento...
Creo que hemos algunos afortunados que encontramos tan disfrutable la caza, la cebra que, incluso cuando no cazamos, disfrutamos, igual.
Vayan con Dios, ternurines de rutinas fastidiosas; beban, olviden su miserable existencia...
miércoles, 19 de marzo de 2014
De cuando te encuentras frente a frente, y esa persona va con alguien más...
Camino al Oxxo nos topamos frente a frente.
Nos miramos.
Hacía casi un año que no nos habíamos encontrado así, frente-a-frente.
Lo peor, es que había una persona a su lado.
No supe qué pensar ni qué sentir.
Sentí ganas de abrir la boca y decirle que sí, que quería...
Pero tuve que ser valiente. Cerré mis ojos... y callé.
No tuve valor para decirle nada.
Ese segundo en que las miradas se encontraron, y que se dijo todo, sin decir nada.
De esos segundos que son eternidad, apenas nos vimos, y enseguida nos volteamos, como ignorándonos, como esos dos desconocidos en que nos hemos convertido y así, sin más, cada quién tomó su rumbo.
Sin embargo, a los 5 segundos voltée, y estuve a dos de gritarle que volviera, que regresara, que necesitaba hablarle!!!
Y apenas vi cómo se alejaban y no tuve fuerzas de hablar...
Y así dejé pasar al de los tamales calientitos...
viernes, 7 de marzo de 2014
ESTOY DE FIESTA: CUMPLO 27 AÑOS DE PERIODISTA
HOY CUMPLO 27 AÑOS DE TRABAJAR COMO REPORTERO.
Muro dedicado a mi amigo Mauricio Peña.
Hace 27 años trabajaba yo en Banca Serfín (ya ni existe esa institución) y era, al mismo tiempo, estudiante de la carrera de Ciencias de la Comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México. Trabajaba, obvio, para mantenerme la carrera, pero mis deseos de entrar a trabajar a los medios era muy grande.
Hice, así, solicitudes en Televisa, y cuando me dijeron que iba a entrar de asistente del asistente en la producción de Enrique Segoviano, me rajé. No era lo que buscaba, en realidad.
Un día, de esas cosas que son del destino y de Dios, el buen Dios, llegó al banco una Beatriz Sánchez Rosaldo, que quería cambiar un cheque, y yo le pedí su identificación; al mostrarme su gafete de El Heraldo de México, le indiqué que no era suficiente, que necesitaba una credencial oficial. Regresó al rato y me dio su IFE; sin embargo, y en vez de molestarse por hacerla regresar, hicimos plática y le dije que yo anhelaba entrar a trabajar a un diario. Me dijo: ve al Heraldo, están buscando reporteros.
Y así comenzó todo.
Entré a la redacción de El Heraldo de México un viernes 7 de marzo de 1987; llegué al salir del banco, y grande fue mi sorpresa cuando me dijeron que todos estaban trabajando en la entrega de premios Heraldo (ese año, la ganadora del concurso El Rostro fue Angélica Rivera, hoy esposa de Enrique Peña Nieto), y que en ese momento no era necesario que me quedara. Que regresara al día siguiente. Pero no, no me fui; me quedé embobado por horas viendo trabajar a toda la redacción, escuchando el taca-taca incesante de las entonces máquinas de escribir (algunas computadoras, se suponían modernas; eran de pantalla verde y al terminar de llenar la pantalla, tenías que oprimir un botón para que saliera una cinta perforada y ésta había que levarla a galeras, para que te dieran una especie de foto de tu texto.
Eso, señoras y señores, me enamoró: el olor de la galera, la enceradora; los enormes bastidores donde se armaban las planas, los gritos, el paseo de José Fonseca, el ir y venir de los trabajadores, de los reporteros, la redacción llena de humo de cigarro…
Decía mi amestro Leopoldo Borrás: el olor de la tinta enamora.
Y sí.
Amor eterno.
Desde entonces, nadie pudo contra eso: amo esta profesión por sobre todas las cosas.
Hoy se cumplen 27 años de este camino andado, en los que, pormenores más, pormenores menos, ha hecho lo que he querido y con la gente que más he admirado.
Desde mis primeras entrevistas con Emmanuel, José José, Daniela Romo, Marco Antonio Muñiz y otros más, hasta ser jefe de prensa de Salma Hayek, viajar con Luis Miguel a Europa, ser jefe de prensa de Televisa e infinidad de instancias y actores y cantantes, hasta mi paso por el terrible mundo de las drogas, del que pude salir airoso hace 13 años…
Esta historia es muy larga, pues está plagada de anécdotas, buenas y malas, pero todas aleccionadoras.
He entrevistado a Paul McCartney, a Jane Fonda, a Billy Joel, a Elton John… en fin, celebridades de todos los niveles y de todos los colores y sabores y, qué creen? Que sigue siendo una aventura fascinante cada día.
Gracias a todos, a todos los que han creído en mí y me han dejado colaborar en sus espacios, en sus medios; gracias a todos los que siguen creyendo en mí y me dejan colaborar de cerca en sus carreras, en sus actividades.
Son tantos nombres que me da miedo que alguno me falte, pero a todos los que, de una u otra manera han estado cerca de estos 27 años: gracias.
Y no, no se me acaban las ganas de estar, de ser, de reinventarme, y agradezco a Dios y a la vida que, al paso del tiempo, yo siga viviendo de esto que tato amo: contar historias, a veces desde una, a veces desde otra plataforma.
Ese es mi oficio: contador de historias.
Y yo, emulando al cantante que más admiro y he admirado: pido un aplauso para el amor, que a mí llegó, desde hace 27 años.
Un abrazo a mis mentores, mis maestros: Guillermo Vázquez Villalobos, Leopoldo Meraz, Don Rafael Martínez, que están, aunque no estén, y a todos los que le siguen, a todos ustedes que me permiten, de una u otra manera, seguir contando historias.
Celebren conmigo, que mi vida es una fiesta enorme, desde hace 27 años.
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