miércoles, 27 de noviembre de 2013

Escribíamos la historia de amor más hermosa...

Estábamos escribiendo la historia de amor más hermosa jamás contada, y decidiste llevarte pluma y hojas, así, sin más. Hoy no entiendo muchas cosas. Nunca las entendí. El ruido del mar, que hipnotiza, y el silencio del mismo mar, cada noche. No entiendo el sol ni la madrugada, ni la luna ni la nube, ni escucho su canto. Dejas misterios que nunca me importaron y que explicabas con tu sola presencia... Me voy, te vas; quizá siempre nos fuimos; quizá nunca estuvimos. Acaso del imaginario colectivo somos el rescoldo de cualquier hoguera, cualquier fogata de un viajero; la ceniza que queda y que cualquier viento se lleva... Han pasado tantos años, tanto tiempo, y como éste es relativo, no ha transcurrido nada. Apenas fue ayer cuando te vi? Segundos que cuestiono, silencios que no acaban... Y el mundo, que no es el mismo sin ti.

Navidad? La mía, dibujada en la pared...

Como mi espíritu navideño es endeble, más bien nulo, pero el de Ximena (capitancita de esta trajinera) no, hemos llegado a un acuerdo saludable: dibujaremos en una pared el árbol de Navidad; todo, desde el árbol mismo, las esferas y las luces, los adornos y demás... Resolvemos varios temas con una sola pedrada: cuidamos y salvamos la vida de un árbol; no gastamos en electricidad para los focos; no generamos basura post-navideña y nos ahorramos ponedera y quitadera de chunches que luego no tendríamos dónde almacenar para el siguiente año. Inteligente que es ella, ha soltado ya el sablazo: "si con esa medida drástica y poco festejosa -asi dijo, la eterna imberbe- vas a ahorrar, puedes aumentarme mi mesada decembrina y lo que vayas a regalarme". Vive Dios, que prefiero darle el dinero a ella, que gastar en una fiesta en la que, definitivamente, no creemos, pero el entraremos a la "festejancia" y me luciré, cual Picaso en su juventud, dibujando pura porquería. Por si esto fuera poco, anticipo: todo diciembre y hasta el 25, mis jajajajajases cambiarán por jojojojoses.. Tengan lindo día, criaturitas del Señor...

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Yo, llamado a ser el nuevo San Martín de Porres...

Fulgencio ya desayunó, y se mueve, al menos. No les diré que es una cosa de alegría desbordante, que se le ve pleno de sus facultades demostrativas, no, pero tampoco está en el drama... Y todo eso me servirá de entrenamiento para entrar, este fin de semana, al curso intensivo: Tolerancia: one step beyond... Sí, resulta que Ximena (hija mía de la cual he platicado en infinitas ocasiones), ha decidido que quiere verme, que quiere pasar este fin de semana conmigo... Y CON DUMA!!! Como toda muer que se prepara para ser mujer el resto de sus días, Ximena no me preguntó si quiero, si puedo, si tengo ganas. NO! Ella asume que yo tengo que acatar sus instrucciones. Es así que este fin de semana tendré qiue doblegar mis límites de tolerancia y, además, elevar mis indices de padre querendón y buena onda para que esa tal Duma, una hermosa cocker spaniel color miel de dos meses de vida, conviva con nosotros EN MI CASA! Viva Dios, que entre Fulgencio (decidí no llamarlo Tiburincín, uh, ha-ha! para no crearle confusiones emocionales), Duma y los incansables pajarillos que suelen habitar mi terraza, creo que Dios me está llamando a convertirme en el siguiente San Martín de Porres. Hasta aquí, el reporte, Loret.

martes, 19 de noviembre de 2013

Mi vecina, la de las micro faldas...

Les he contado de mi vecina, la que me ponía nervioso con sus micro faldas y sonrisa encantadora? Pues nos hemos hecho taaaaan cuates (cuates, C-U-A-T-E-S!, aclaro) que, la muy confianzuda acaba de irse de viaje una semana y, qué creen? Me dio en custodia a una de sus mascotas! No, no es uno de sus perros blanco y negro, no... UN PEZ!! Fulgencio, se llama el animalillo con el cual comenzaré a aprender tolerancia, disciplina ("come tres veces al día; T-R-E-S", remarcó ella, enfática) y una capacidad de entrega que, la verdad, sólo tengo para Ximena. Bueno, luego de cenas, fumadera nocturna, cine y largas y divertidas charlas, nuestra amistad pasó al siguiente nivel en el que debo hacerme cargo de Fulgencio (sí, tiene nombre el desdichado pez azul). Ustedes, que me conocen, saben que no doy paso sin huarache y que a cambio de esto le he pedido a ella un regalito a cambio: un llavero y un encendedor, de las cosas que uso-colecciono y que me gusta recibir. Ya subiré foto de Fulgencio (cabe decir, que en su ausencia, Fulgencio se llamará Tuburoncín, uh, ha-ha!), para que sepan de qué les hablo. Hasta aquí, mi reporte, Adela.

domingo, 17 de noviembre de 2013

"Alguien", en la vida de Ximena... Un perro infeliz que me la está robando...

Era de esperarse. De esos eventos que sabes, tarde o temprano, sucederán: Ximena encontró motivos, razones, para distanciar sus visitas a esta casa. Y, bueno, a sus 16 años me empezaba a preocupar que quisiera pasar fines de semana, puentes y vacaciones conmigo porque, digo. Yo mismo he de confesar que desde mis 10 años, yo no quería salir con mis papás a ver a mis abuelos, pues me aburría sobremanera y prefería, se entiende, quedarme a jugar con mis vecinitos en VillaCoapa. Por eso mi extrañeza de que Ximena, tremenda escuinclota, la pasara tan bien conmigo y nos divirtiéramos tanto. Pues, qué creen? No more. La escuincla me confesó, abiertamente, que el último puente se había aburrido, no obstante que intenté resarcir su fastidio comprándole ropa, y que este puente-fin-de-semana-largo no quería venir a verme. Los que ya estén con el pañuelo desechable en mano, paren. No, no es historia triste. La extraño, sí, pero tampoco es drama. Antes, lo digo en serio, me alegra que empiece a distanciarse. Para eso los entrena uno,, no? Para que hagan su propia historia y anden su propio camino. Lo único que es incómodo, debo confesar, es que en realidad no era que se aburriera... es que, oh, my God! Apareció "alguien" en su vida que le alegra las mañanas y los días enteros... Es un perro el infeliz que me ha quitado la atención de Ximena. Un perro y no hay otra forma de llamarlo porque, en efecto, es un perro... un hermoso cocker de dos meses, color café que nos tiene muy contentitos (bueno, bueno... dejémoslo así). Duma, el nombre que eligieron para la cachorrita que, a Dios le pido, Ximena cuide y aprenda a respetar, como el ser vivo que es (el animal y, bueno, ella también, aunque no parezca). Arriba Numa, que nos hace dar un paso más en nuestra vida de padre e hija.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Rescatar nuestras tradiciones. Les cae? Nuestras?

El fin de semana leí a varios que opinaban sobre "rescatar nuestras tradiciones", en referencia a celebrar más el día de muertos que el Halloween, lo cual me llevó a la ociosa reflexión que hoy me ocupa: por qué queremos "rescatar" "nuestras tradiciones"? Ni son nuestras; son muy antiguas y tienen su cosa esotérica que se contrapone con la entendida y masiva creencia católica... Nos parecen pintorescos los altares de muerto? Nos parece que de verdad son "nuestras" y por eso hay que rescatarlas? Les recuerdo que entonces podríamos rescatar otras tradiciones del mismo origen: sacrificar doncellas, el derecho de pernada... Es como esos que piden que se anule la fiesta brava, pero se suman a la libertad para abortar... Seguir otra tradición, como el Halloween, no es bueno ni es malo, según veo; lo malo es que alguien nos diga qué tenemos qué hacer en tales y tales días, tales fechas y horarios... Bueno, no me hagan caso; tuve 5 minutos de ocio y quise desperdiciarlos en este tema.

sábado, 26 de octubre de 2013

Son las 4 pm, y no he fumado; creo que encontré la manera de dejarlo.

Como todos mis logros, ésta no es ,motivo de aplauso ni de reconocimiento ni nada. Y si lo escribo es porque, en primer lugar me llena de orgullo a mí encontrar fórmulas que me hagan restar la ansiedad y el deseo compulsivo que me caracteriza en todo lo que me gusta. Y, en segundo, porque creo que si me funciona a mi, puede funcionarle a alguien más. Ahí les voy: Es sábado, 4 de la tarde y, tras una semana de intensa actividad profesional, créanlo: NO HE FUMADO EN TODO EL DÍA!!! Hace tiempo, cuando les contaba de mi dieta que me hizo bajar 16 kilos en 8 meses, reflexionaba en el por qué había podido dejar la droga, dejar de comer compulsivamente y por qué demonios no había podido dejar el cigarro. Y encontré la respuesta: necesitaba romper el hábito, igual que lo había hecho con la cocaína y con la comida. Hace unos dos meses, aproximadamente, hice un truco: si tenía que salir a trabajar a la calle, dejaría deliberadamente la cajetilla de cigarros en la casa, de manera tal que si se me antojaba fumar, compraría un cigarro suelto en el quiosco de periódicos. Confieso que, al tiempo, terminé comprando cajetillas y encendedores que dio gusto pero, luego, de verdad me hice el propósito de comprar sólo un cigarro y sólo si el antojo era demasiado y, como no disfruto fumar y caminar, pues poco a poco he dejado de fumar aunque, eso sí, en la noche es inevitable que me atasque unos 4 cigarrillos. Esta semana que recién terminó, ha sido decisiva, creo, y en este proceso, sin sufrirlo, me ha servido para darme cuenta que, al menos hoy, no tengo antojo de fumar y, finalmente, creo que estoy rompiendo el hábito. Igual que con mi dieta, no tuve que dejar de comer lo que me gusta, sino simplemente bajar las cantidades, irme en mitades y así, hasta lograrlo. Apliqué, de alguna manera, lo mismo para el cigarro y ahí la llevo. Vaya, ni yo puedo creerlo; son las 4pm, y no he fumado ni antojo tengo. Ojalá ésta sea la buena. Al menos, el primer paso que doy porque yo quiero.