lunes, 4 de noviembre de 2013

Rescatar nuestras tradiciones. Les cae? Nuestras?

El fin de semana leí a varios que opinaban sobre "rescatar nuestras tradiciones", en referencia a celebrar más el día de muertos que el Halloween, lo cual me llevó a la ociosa reflexión que hoy me ocupa: por qué queremos "rescatar" "nuestras tradiciones"? Ni son nuestras; son muy antiguas y tienen su cosa esotérica que se contrapone con la entendida y masiva creencia católica... Nos parecen pintorescos los altares de muerto? Nos parece que de verdad son "nuestras" y por eso hay que rescatarlas? Les recuerdo que entonces podríamos rescatar otras tradiciones del mismo origen: sacrificar doncellas, el derecho de pernada... Es como esos que piden que se anule la fiesta brava, pero se suman a la libertad para abortar... Seguir otra tradición, como el Halloween, no es bueno ni es malo, según veo; lo malo es que alguien nos diga qué tenemos qué hacer en tales y tales días, tales fechas y horarios... Bueno, no me hagan caso; tuve 5 minutos de ocio y quise desperdiciarlos en este tema.

sábado, 26 de octubre de 2013

Son las 4 pm, y no he fumado; creo que encontré la manera de dejarlo.

Como todos mis logros, ésta no es ,motivo de aplauso ni de reconocimiento ni nada. Y si lo escribo es porque, en primer lugar me llena de orgullo a mí encontrar fórmulas que me hagan restar la ansiedad y el deseo compulsivo que me caracteriza en todo lo que me gusta. Y, en segundo, porque creo que si me funciona a mi, puede funcionarle a alguien más. Ahí les voy: Es sábado, 4 de la tarde y, tras una semana de intensa actividad profesional, créanlo: NO HE FUMADO EN TODO EL DÍA!!! Hace tiempo, cuando les contaba de mi dieta que me hizo bajar 16 kilos en 8 meses, reflexionaba en el por qué había podido dejar la droga, dejar de comer compulsivamente y por qué demonios no había podido dejar el cigarro. Y encontré la respuesta: necesitaba romper el hábito, igual que lo había hecho con la cocaína y con la comida. Hace unos dos meses, aproximadamente, hice un truco: si tenía que salir a trabajar a la calle, dejaría deliberadamente la cajetilla de cigarros en la casa, de manera tal que si se me antojaba fumar, compraría un cigarro suelto en el quiosco de periódicos. Confieso que, al tiempo, terminé comprando cajetillas y encendedores que dio gusto pero, luego, de verdad me hice el propósito de comprar sólo un cigarro y sólo si el antojo era demasiado y, como no disfruto fumar y caminar, pues poco a poco he dejado de fumar aunque, eso sí, en la noche es inevitable que me atasque unos 4 cigarrillos. Esta semana que recién terminó, ha sido decisiva, creo, y en este proceso, sin sufrirlo, me ha servido para darme cuenta que, al menos hoy, no tengo antojo de fumar y, finalmente, creo que estoy rompiendo el hábito. Igual que con mi dieta, no tuve que dejar de comer lo que me gusta, sino simplemente bajar las cantidades, irme en mitades y así, hasta lograrlo. Apliqué, de alguna manera, lo mismo para el cigarro y ahí la llevo. Vaya, ni yo puedo creerlo; son las 4pm, y no he fumado ni antojo tengo. Ojalá ésta sea la buena. Al menos, el primer paso que doy porque yo quiero.

domingo, 29 de septiembre de 2013

De la serie: Ximena vs Papá: Vamos a comer?

Mi amor, vamos al cine. -Ño!- (así responde ella, como consentida y chiqueada que es) Vamos a comprarte ropa? -Ño!- Mmmmmm...vamos a comer a un restaurante muy lindo y delicioso? -Ñoooo!- Mta madre, entonces, vamos al mercado de Coyoacán a comer pescados fritos, esos que te gustan? -Ño!- Chingada madre, entonces qué carajos quieres hacer, Ximena!!!?? (cabe señalar, observar, decir, manifestar, antes que el DIF me la quite por maltrato, que todo esto es dicho con dulzura rampante, si se vale el término). -Ir a Gandhi, por unos libros que quiero leer (y aquí ella ya habla como la adolescente que es). Así, el breve receso que me doy en este domingo de trabajo, con una hija anormal que prefiere leer a otra cosa. Y no sé si esté bien o mal, pero si eso la hace dichosa, pues vayamos a Gandhi.

sábado, 28 de septiembre de 2013

El "ahora" y el "ahorita" de Ximena: argucias verbales de una adolescente

"Ximena, ya báñate, para ver qué haremos esta tarde". -Ahorita. Hasta ahí, todo iba bien, pero entre la presión de la chamba, la chamba misma, el poco tiempo que tengo para disfrutar de su presencia en este fin de semana y la neurosis habitual de este ternurín que les escribe, algo provocó un sismo en mi interior que me llevó al cuestionamiento, a la reflexión y a indagar qué demonios quiere decir ella (y, al final, todos los que usan-usamos esa expresión de tintes kafkianos: ahorita) cuando, sutil y dulcemente responde con un "ahorita" a cualquier petición. Porque, de entrada, pensaría acaso que el "ahora" refiere a la inmediatez, al momento justo, al "ahora", al "en este preciso instante" y que, por consecuencia lógica, el "ahorita" tendría que ser algo similar, pero no, no es así. El "ahorita" es la manera más dulce, menos contestataria, cero confrontativa para decir, en una sola palabra: "lo haré cuando se me pegue mi rechingada gana, pero no en este instante". El "ahorita" es un sinónimo de procrastinar, de evadir, de evitar, de decirte "papá, te digo que sí, pero no te digo cuándo para que dejes de chingarme durante el tiempo que sea necesario para que yo me anime a hacer eso que no he querido hacer, pero que tú quieres que yo haga, al parecer, con cierta premura". El "ahorita" es una indefinición en sí misma, y ya llevo dos horas esperando que el "ahorita" de Ximena se cumpla. Vericuetos del lenguaje, del idioma; argucias verbales que lastran nuestro andar por la vida. Espero que, cuando Ximena me diga que le compre algo, pueda yo contestarle con un sutil "ahorita" para el cual, seguro, ella ya tendrá una nueva forma de darme la vuelta y decirme "ahorita es ahorita" y yo volveré a enloquecer con ese juego de palabras. Por que si el "ahorita" no es "ahora", el "ahorita es ahorita" es un "te chingas; me lo compras o armo pedo". Viva la familia!

sábado, 21 de septiembre de 2013

La llamada telefónica más absurda de toda mi vida...

Suena el teléfono. Llamada oculta, indica la pantalla. Respondo con mi habitual: "Hola!" -quién habla? "Con quién desea hablar?" -Hugo? "sí, soy yo... Quién habla??" -no te acuerdas de mi? "Mmmmmm... No!" -Soy Fernando... "oooooooquei... A tus órdenes... Fernando" -No sabes quién soy? "No; eso te dije. No sé quién Fernando eres..." -ok. Olvídalo. Y, ofendido, siento, el tal Fernando colgó la llamada!!!! NO MAMAR!! Como puede la gente estar tan pendeja!? Será que se Fernando cree ser el único Fernando que existe o que yo conozco? Ni ando de buen humor ni me gusta adivinar quien llama... Grrrrrrrrrrrr!

miércoles, 11 de septiembre de 2013

No se vale! No se vale! Me dejaron morir solo! Solidaridad, dónde?

Es increíble el grado de deshumanización que vive nuestra sociedad. Nada nos duele, nada nos conduele. Podemos presenciar grandes atrocidades y nos hacemos de la vista gorda. Indolentes, dejamos solos a quienes necesitan el soporte, el apoyo de la sociedad. NO HAY SOLIDARIDAD EN NADA! Y para muestra, basta un botón: estaba en la estación Balderas del Sistema de Transporte Colectivo (Metro), cuando uno de los ciegos que venden discos quiso treparse a uno de los vagones y zás, que se de tremendo fregadazo porque la puerta no había abierto aún; cayó de nalgas y tooooodos sus discos se le cayeron a las vías y él, en su afán de incorporarse, le dio un bastonazo a una viejita en las piernas y ésta, como consecuencia, sueeeeelo! Y he aquí la falta de solidaridad, de apoyo, de ayuda, no obstante que éramos como 100 alrededor, ME DEJARON CARCAJÉANDOME SOLITO!! No se vale; neta, no se vale.

lunes, 26 de agosto de 2013

Y, de repente, tú....

Y de repente, tú... Como el sol, como la luna, como ese brillo que descubres en plena oscuridad, que te guía y es capaz de reescribir hasta tus propios pasos... así, tú. Apenas mirarte y tener la certeza de querer juntar todos los "te amo" que he pronunciado, y los que quizá pronunciaré, para regalártelos; al fin y al cabo, todos son tuyos. Siempre lo han sido. Siempre lo fueron. Siempre lo serán. Y si dejamos el texto a un lado, y si olvidamos las palabras, y nos hablamos en el idioma de los besos, las caricias? Qué tal que nos entendemos? Porque hasta ahora, el único camino que encuentro para estar en tu mirada es a través de estas letras que nada dicen, y de mi silencio, que grita todo. Así, tan claro: mis letras-peces, en tus ojos-anzuelo... Para encenderte el sol con dos palabras; romper la roca con mis letras... llegar a tus labios y morir, sin decir nada.. Mi texto, mis letras, mis palabras que juegan malabares en el equilibrio de tus ojos...