Relatos breves (a veces)de alguien que, confiesa, también ha vivido, ha muerto y ha vuelto a nacer en múltiples ocasiones. Un Fénix que resurge constantemente de sus cenizas.
domingo, 7 de octubre de 2012
Volver a sentir mariposas en la panza
Desperté a su lado; apenas ella había abierto los ojos cuando yo, embelesado, la contemplaba de piez a cabeza, desnuda, toda blanca de piel, toda azul en emociones, y con un brillo especial en la mirada que me hizo pensar, dudar, creer, que me había vuelto a enamorar tras aquella noche de pasiones y de besos, de tintos y tinturas, de pan, queso, amor, pasión y deseo infinito... SE LOS JURO!! De inmediato sentí algo que NUNCA antes había sentido en toda mi entera vida: eso que llaman mariposas en la panza... ya saben? Ruiditos, sensaciones de bichitos en la cavidad abdominal, y me dije: HEY, SEÑORES, ME HE VUELTO A ENAMORAR!!!!!! Pero todo se desvaneció en tres segundos; las pinches mariposas me hicieron correr al baño, dede muy temprano, y casi no he salido de ahí; las mariposas no eran tales, sino un maldito queso que comí enmohecido y que me hizo estragos en la panza. Ella? Ella se fue, sin decir adiós, aventándome un frasco de Pepto Bismol como despedida, como un final rosa para mi domingo 7 de octubre.
viernes, 5 de octubre de 2012
Conocí de cerca a Kim Kardashian...
LA VI DE CERCA, A MEDIO METRO; PASÓ escoltada por 15 guaruras, pero pude verla!! KIM KARDASHIAN, señores, es un sueño sacado del libro vaquero: chaparrita, muuuuy chaparrita; bonita de cara, y bueníiiiiiiiiiiiiiiiiiiisima!!! Sí, ese inmenso trasero que adivina ustedes, caballeros, y que ellas dicen "está gorda", es un monumento. Divina, famosa y millonaria. Muy mona, pude amarla cuando dijo "ai lo
v mécsicouuuuu!", mientras partía el pastel de los 40 años de Cosmopolitan. Felicidades Ana Victoria Taché, y a todo su equipo. Me dio enorme gusto saludar a muchos amigos, como Adriana Garay, José Zepeda Fuentes, Mary Gomez Poncet Lopez, Marta Gonzalez Liriano, Juan Carlos García y muchos otros que FB no me permite etiquetar. GRAN NOCHE; créanme, como hace mucho no tenía una.
lunes, 1 de octubre de 2012
Quise probar el cybersex, y....
Pues les cuento: tanto me habían hablado del cybersex, que era la onda, que muy divertido, que más seguro que usar condón, que las hilachas y tanto me recomendaron que, animado que soy a probar nuevas formas de diversión, ahí me tienen: agendé mi cita con una chava de provincia (a la cual no conozco y, creo, después de esto no conoceré) y que comenzamos, verdad. Primero fueron sólo palabras, a dec
irnos cosas emocionantes, luego ella se fue quitando la ropa y yo, pues hice lo propio, bien deshinibido, que me descoso en improperios y barbaridades, y aquello fue subiendo de tono hasta que, a dos de encuerarme por completo... llegó un policía y me sacó a patadas del Starbucks. Y no, pues eso del cybersex no me resultó nada, nadita divertido, y eso de tener público, menos.
viernes, 14 de septiembre de 2012
No te parto tu madre... sólo porque es quincena...
Nominado al Óscar por mi actuación en "Nomás no te parto tu madre porque es quincena y estoy de buenas", filmada en escenarios naturales de mi vida...
Explico la trama, para que contextualicen: cada 15 días me toca ver a mi hija (de por sí, se ha vuelto un pedo que la escuincla quiera venir, porque ya tiene actividades prioritarias en su agenda social que, entiendo y ni siquiera discuto; la vida es así y me alegra que ella tenga tantos amigos), y que su mamá, porque los tiene bien azules (los ojos, no piensen que los.. esos, tan caros que están) me diga que mañana "no me la presta" porque ya tenían agendada una cena, hizo que mi estómago generara cantidades industriales de bilis... "energumenez" que se aplacó cuando supe que hoy me depositaban mi quincena... ah, qué lindo es el dinero, que controla mi furia... Lo malo es que cuando se me acabe, me volveré a enojar…
domingo, 2 de septiembre de 2012
Juro que es real... A qué saben mis bolas?
Pareciera que estas situaciones me persiguen o, de plano, yo puedo reirme de cualquier tontería que me ocurra... Juro que esto que leerán es real, sucedió hace unas horas... Luego de comer con Ximena, muy cerca de la casa, regresamos y la nena me dijo: "Papá, me invitas un helado?", y en esa idea romántica del papá, la hija, el helado, pues accedí de inmediato y yo, como estoy a dieta, me abstuve... Fuimos a una heladería Santa Clara (para mi muy insensible gusto por los postres, éstos son los mejores helados que conozco), y una vez que transcurrieron casi 10 minutos, me desesperé, pues la nena no se decidía por ningún postre... Como soy bien desesperadito (a algunos de ustedes les consta), me fui directo a la caja, no sin antes preguntarle a la adolescente: "¿De cuántas pelotas será tu helado? ¿Cono o vaso?", y he aquí que algunos de ustedes saben que, por alguna extraña razón aprendida de mi papá, al contenido de un helado le llamo pelota, así, pelota... Ximena respondió que dos pelotas de helado en vaso... Me fui a la caja, e intenté pagar: "¿Me cobra un helado de dos pelotas en vaso?", le dije, y la pobre cajera, sin saber que se topaba conmigo, me dijo, sin pensarlo, sin razonarlo, sin malicia alguna: "¿DE QUE SABOR SON SUS BOLAS?"... Aaaaaaaaaaaaaaaaaay!!! Mi carcajada aún retumba en la colonia Del Valle... Y ya ni digo todas las pendejadas que se me vinieron a la mente tras esa pregunta... Soy un naco, lo sé... Sorry... Mis bolas... sabor... oh, no... Yo, qué diablos iba a saber que en Santa Clara te cobran, dependiendo el sabor del helado!!
Cine 4X, emoción trepidante que contracturó mi espalda
Ayer sábado fuimos al cine Ximena y yo. La película: Abraham Lincoln, cazador de vampiros (yo, de entrada, pensando en que podrían hacer una versión mexica: Juárez, cazador de Pejezombies), y Ximenita, que no se tienta el corazón para hacerme padecer y sufrir los embates de sus ganas de divertirse sanamente, me dijo: sala 4X (casi me infarto, pensé que era algo más que el habitual porno XXX, pero
no, no fue así). De entrada, el madrazo al bolsillo te sacude, te deja helado y le dije: "pues esto debe ser parte ya de la diversión y la dicha inicua de perder el tiempo (y el dinero)", frase que a ella le vino valiendo exactamente madres por desconocer al famoso soneto de don Renato... Entramos a la sala, luego de comprar un hotdog de medio metro (sin albur), unas palomas de maíz que Ximenita inundó en medio litro de Salsa Valentina y nuestras respectivas bebidas... Lejano me encontraba de saber lo que me esperaba: acción trepidante, madrazos en la espalda, soplidos en las orejas, agua en la cara, unas sacudidas de miedo -sin albur, aclaro- y un pinche frío!!! De entrada, te advierten que mujeres embarazadas, niños menores de 5 años, gente con problemas cardíacos (y no aseguran si problemas físicos, o emocionales, porque a veces duele el corazoncito, no?); pues debieran advertir, personas cercanas al tostón, favor de abstenerse, so pena de salir con la espalda contracturada, con un resfriado que no cesa... Eso sí, las risas de esta muchachita valieron la pena chutarse este churro gringo que aún nos tiene comentando nuestra salida al cine. Adorable, mi pequeña hija.... Si no han tenido chance de ir a estas salas 4X, pueden simular una en la comodidad de sus casas: instalen ventiladores a los lados y de frente; un atomizador con agua y siéntense encima de un bioshaker; turn on, y a gozar!!
miércoles, 25 de julio de 2012
Encontrarnos, 30 años después...
El fin de semana, Julieta Badillo y yo fuimos a comer a un restaurante; muy a gusto, todo, cuando de repente buscaba yo, con la mano, hacer que uno de los meseros me atendiera y, como suele ocurrir en todos los restaurantes, los pinches meseros y los pinches no atendieron mi urgente llamado a todas manos. En eso estaba yo, ondeando mis manitas como si fuera concursante de Miss Universo (ya saben, el clásico "corto-corto, laaaargo y así"), cuando una mujer me miró, me saludó y yo, muerto de pena, pensé "no chingues, esta señora cree que la estoy saludando, gooooei; qué pena!", Y ella, sin dudar, se acercó a la mesa, mientras yo, como si hubiera tragado hongos de Alicia en el país de las Maravillas, me hacía chiquitititititito en mi silla... Cuando se acercó, pensé, "debe estar igual de cegatona que yo y me confundió" pero, no, no fue así. Grata sorpresa, casi al borde del llanto y de la risa, cuando vi que esa señora era, nada más y nada menos, que mi prima Marcela Espinosa, con su hija y su esposo. Raro evento, si piensan que, por lo menos, tendríamos mínimo 15 años de no vernos, aunque yo tranquilamente le calculo unos 35 años de no convivir. Abrazos, besos y, en mí, una emoción contenida de encontrarme a mis raíces. Y, ahora sí, prima, hay que vernos!
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